junio 15, 2018

Llego a Siargao, mi primera isla del Pacífico


El contratiempo en una tormentosa Cebu City había entorpecido brevemente nuestra idílica ruta por el país, pero por suerte todo volvió a su cauce cuando el avión de Cebu Pacific comenzó a sobrevolar el Mar de Bohol hacia nuestro siguiente destino: Siargao.

Vuelo de Cebu a Siargao con Cebu Pacific: 6.215 PHP 117 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Con mi llegada a Siargao me asomaba por primera vez a ese gran océano que durante tantos años había ocupado mis sueños más ambiciosos. Esta isla, en el borde oriental de Filipinas, paraba las olas de un manto azul que, en línea recta hacia el Este, se extendía 16.000 kilómetros hasta la costa de América. El Pacífico.

Aterrizamos en un aeropuerto rodeado por miles de palmeras, con ese espíritu tropical que caracterizaba a todas las islas del país, pero acompañado de la vibra paradisíaca y remota de una isla que, aunque no virgen, todavía no había sido descubierta por el turismo de masas.


Alojamiento en General Luna, Siargao
Llegábamos a Siargao sin alojamiento, con algunas directrices sobre los mejores lugares para quedarse. La furgoneta que tomamos en el aeropuerto nos llevó hasta General Luna, localidad en el Sureste de la isla. Los campos verdes salpicados por cocoteros que pasaban a los lados nos dejaban con la boca abierta y Neda y yo, con cada paisaje que se desvelaba tras cada curva, nos dedicábamos una sonrisa de oreja a oreja como niños que visitan Disneyland por primera vez.

Furgoneta del aeropuerto a General Luna: 300 PHP 5,6 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Encontrar alojamiento no fue tan satisfactorio. Como es habitual en una isla que es mundialmente famosa por sus olas, estábamos a una semana de un importante campeonato de surf y la ocupación aquellos días era altísima. Algunos alojamientos, incluso, ampliaban a todo correr sus instalaciones para atender la creciente demanda. Nos refugiamos del sol en Paglaom, un hostel sin paredes y en aquel momento sin camas libres en el que su gerente nos permitió dejar las mochilas hasta que encontráramos una habitación.


Justo al lado estaba Jing's Place, un hostal familiar de madera y nipa en el que sólo podían ofrecernos una noche. Decidimos aceptarlo y darnos tiempo para buscar algo distinto donde quedarnos las siguientes jornadas.

Jing's Place (Habitación doble): 600 PHP 11,3 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)
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Atardecer en la playa de General Luna
Después de almorzar no nos contuvimos por más tiempo y recorrimos los cinco minutos de camino arenoso que nos separaban de la playa. Con los resorts ocupando grandes parcelas de costa a veces es difícil llegar a la orilla sin atravesar uno de ellos, pero también es cierto que nos divertíamos haciéndonos pasar por clientes de estos lujosos complejos.


El agua se había retirado y las palmeras arrojaban su sombra sobre los dibujos sinuosos que había tallado la marea en la arena. Un estruendo resonaba a lo largo de la playa e interrumpía el dominante silencio.


Dirigíamos nuestra mirada hacia el origen de ese murmullo violento y veíamos, a lo lejos, una línea interminable de agua oscura y espuma blanca estrellándose contra el arrecife que protege a Siargao del océano abierto.


Buscamos los extremos del arenal y cuando perdimos de vista a los demás humanos encontramos otro tipo de compañía. Un grupo de perretes comenzó a seguirnos y a correr a nuestro alrededor, y por supuesto un servidor no pudo evitar achucharles.


Nos acompañaron todo el camino de vuelta y llegado un momento pensé que se vendrían con nosotros a casa. Parecía que esta isla me conocía de toda la vida...


Fotografía de Neda (Hiraia Pictures)

El sol abandonaba Siargao por hoy, y nosotros regresábamos a Jing's Place en la penumbra por sus calles de tierra.

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junio 08, 2018

Necrópolis de Tebas: Visita al Valle de los Reyes

Sí, las Pirámides... Sí, Abu Simbel... Los grandes atractivos turísticos de Egipto... Pero camuflado por estas superestructuras siempre existió un valle que supuso uno de los mayores regalos para la arqueología. Yo me había criado oyendo sobre él, pero mi atención siempre se posó en las megaconstrucciones de Giza y Asuán. Esto fue así hasta que me topé con algunas fotos y no me creí lo que estaba viendo.


Tocó rodear la montaña y aproximarnos al lugar que la realeza del Antiguo Egipto eligió para descansar eternamente: el Valle de los Reyes. Más de 60 tumbas de antiguos faraones, príncipes y nobles han sido descubiertas aquí hasta el momento y, aunque el Valle de los Reyes aún puede guardar secretos, poco queda ya para desenterrar. La historia está expuesta, conservada como si hubiera sido creada ayer.

Acceso al Valle de los Reyes
La entrada para el Valle de los Reyes incluye el acceso a tres tumbas de libre elección (entre las que estén abiertas en ese momento). Si se quiere acceder a la tumba de Tutankamón hay que pagar un extra.

Entrada al Valle de los Reyes: 160 EGP 7,6 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)
(la mitad con carnet de estudiante)
Acceso a la tumba de Tutankamón: 200 EGP 9,5 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)


Fotos: Supuestamente están prohibidas pero hoy en día se puede comprar un ticket para fotos por valor de 300 EGP 14,3 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)
, o bien sobornar a los guardias de cada tumba con no menos de 50 EGP
No utilicéis el flash.

KV17 (Tumba de Seti I): Es considerada la más espectacular y bien preservada del valle, y no está incluida en el ticket estándar. Si se quiere visitar, hay que hacerse con un ticket especial por valor de 1000 EGP 47,6 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)

Mapa 3D de las tumbas del valle en el centro de visitantes

A la hora de elegir las tumbas que visitaríamos, nosotros tuvimos que amoldarnos a la decisión de Aladdín, que de todas formas nos prometió llevarnos a algunas de las más impresionantes (no puedo confirmarlo). Lo cierto es que si buscáis en Internet "mejores tumbas del Valle de los Reyes" cada fuente os dará una opinión.
Un remolque acortó nuestro paseo por este árido paisaje, que había sido escavado con el paso de los años por saqueadores y científicos, y caminamos hacia aquellas aberturas en la tierra que se extendían decenas de metros hacia las profundidades donde un día fueron enterrados reyes para no ser perturbados jamás.


Tumbas que visitamos:
KV2 - Tumba de Ramsés IV
KV8 - Tumba de Merenptah
KV6 - Tumba de Ramsés IX
KV62 - Tumba de Tutankamón

Me quedé con ganas de visitar la KV9, tumba de Ramsés V y Ramsés VI. Si podéis, no os la perdáis.

Descendiendo por aquellos pasillos inclinados, exquisitamente decorados con textos, figuras y colores inexplicablemente vivos, era precisamente eso, el deseo de imperturbabilidad de aquellos faraones, lo que me rondaba la cabeza. Aquellas tumbas no fueron selladas para ser admiradas en un futuro, sino para permanecer así, ocultas, exhibidas únicamente ante los dioses, hasta la eternidad. ¿Éramos nosotros ahora los saqueadores?


Dejando este leve conflicto moral aparte, aunque suene egoísta, es verdad que no enseñar estas maravillas al mundo sería un crimen. La humanidad es capaz de crear cosas bellísimas y no siempre se tiene la oportunidad de contemplar las realizadas hace miles de años. En el Valle de los Reyes sí. Observar estos muros intactos desde que fueron tallados y pintados hace milenios es lo más cerca que estaremos de viajar en el tiempo. Y creo que nuestro asombro valdría el orgullo de aquellos que lo construyeron.


Cuando el turismo repuntaba en Egipto, estas tumbas debían ser un hervidero. Ahora, como ya nos pasó en otros tantos lugares del país, nos veíamos solos al fondo de aquellos hormigueros religiosos, en completo silencio junto al antiguo sarcófago de un faraón. Qué experiencia.


La tumba de Tutankamón
Aunque el nivel de conservación de algunas de ellas es impresionante, lo cierto es que los tesoros que albergaban se perdieron para siempre. Para cuando los exploradores europeos descubrieron el valle, los ladrones de tumbas ya las habían vaciado prácticamente todas. Excepto una... que se había mantenido oculta todo este tiempo... La tumba de Tutankamón.


Aldaddín nos explicó que en aquellos momentos, y no por mucho más tiempo, en el interior se hallaba la momia y uno de los sarcófagos de oro del joven rey. Sin estos presentes, la realidad es que es una tumba muy pequeña, poco profunda, y no excesivamente decorada. Si vale las 200 libras es por la propia presencia del cadáver de Tutankamón y de su ataúd dorado. Así que si visitáis el valle en el futuro, informaos de si permanecen allí.


Lo que supuso su descubrimiento un hito histórico fue el hecho de que nadie antes de Howard Carter había accedido a ella jamás. ¿Resultado? Todo el tesoro del faraón se encontraba allí, descansando junto a su propietario. En una época en la que se creía que el Valle de los Reyes ya lo había mostrado todo, Carter se topó por casualidad con la joya de la arqueología egipcia. El tesoro de Tutankamón puede disfrutarse hoy en día en el Museo Egipcio de plaza Tahrir, y dentro de poco (2019) en el Nuevo Museo Egipcio de El Cairo en Giza.


Si se tiene tiempo, y se puede alargar la estancia en Luxor, no creo que el Valle de los Reyes sea objeto de visita de una sola ocasión. Por su precio, y por su valor incalculable, merece la pena venir aquí varias veces, varios días, a visitar más de tres tumbas. No hay otro lugar igual en el mundo.

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junio 01, 2018

Singapur, la ciudad que se creía parque. Gardens by the Bay y Jardín Botánico

Teniendo en cuenta que Singapur es una de las urbes más destacadas del mundo, sería lógico imaginar una metrópolis grande, caótica y contaminada. El caos no lo habíamos visto por ninguna parte, con calles impolutas, tráfico escaso y gran uso de los transportes públicos. Pero es que además era una ciudad verde, no solamente por las innovativas gestiones de agua, residuos o fuentes energéticas, sino por ser verde literal.


Gran parte de la superficie del Estado de Singapur está compuesta por lagos, parques o simplemente selva. La ciudad ha sabido desarrollarse respetando estos pulmones naturales y se extiende alrededor de estas zonas que a menudo son utilizadas como lugares de descanso o deporte. Una de ellas son los Jardines Botánicos.

Botanic Gardens de Singapur
Parada de metro: Botanic Gardens (Línea naranja - Línea azul)

La mayoría de singapurenses vienen aquí a relajarse en sus campas o a recorrerlos haciendo running , pero si eres un amante de la botánica tienes numerosos rincones repletos de especies tropicales para explorar.


Obviamente, casi todo aquí, por muy "natural" que sea, está artificialmente orquestado, pero también cuenta con una zona de jungla primaria a la que se puede acceder a través de dos pasarelas de madera. Aquí podréis ver el Jelawai, un enorme árbol de 47 metros que ya estaba ahí cuando los jardines se fundaron en 1859.



Estos jardines están inscritos en la UNESCO y, según dicen los entendidos, son los más visitados del mundo. Así que, si tienes un hueco, no te los pierdas.


Espectáculo nocturno en Gardens by the Bay
Y de los árboles centenarios pasamos a unos árboles muchísimo más jóvenes pero que también son capaces de dejarnos con la boca abierta. Os hablo de los árboles de metal de Gardens by the Bay. Mucho antes de saber nada sobre Singapur, la imagen de estas estructuras con la imponente figura del hotel Marina Bay Sands detrás me fascinaba. También es célebre la pasarela colgante que los une, pero tendréis que pagar por acceder a ella.

Pasarela colgante OCBC Skyway
Adulto: 8 SGD 5 €
Cambio: SGD 1,6 = 1 € (aprox.)

Niños (3-12 años): 5 SGD 3,12 €
Cambio: SGD 1,6 = 1 € (aprox.)

A nosotros nos bastó con admirarlos desde abajo o desde la bahía, cosa que hicimos en incontables ocasiones. Pero que no os distraigan estos monumentos, ya que la zona verde en la que se encuentran también es digna de pasear y admirar. Allí al lado se encuentran las cúpulas del Cloud Forest (también de pago), que hacen las veces de invernaderos para exhibir otras tantas muestras de flora tropical, o curiosidades arquitectónicas como la cascada cubierta más alta del mundo.

Invernaderos del Cloud Forest
Adulto: 28 SGD 17,5 €
Cambio: SGD 1,6 = 1 € (aprox.)

Niños (3-12 años): 15 SGD 9,37 €
Cambio: SGD 1,6 = 1 € (aprox.)

Y por supuesto uno no se puede ir de Gardens by the Bay sin esperar a que llegue la noche y estos árboles de hierro se iluminen con diferentes colores, para disfrutar también del espectáculo audiovisual diario.



Cuando estuvimos nosotros este show consistía en un recorrido a la saga de Star Wars a través de su banda sonora. Llegamos poco después de que terminara la primera sesión y pudimos escoger un buen sitio para sentarnos, pero en unos minutos el sitio se volvió a llenar de gente, así que conviene llegar pronto.

Espectáculo nocturno Gardens by the Bay
Todos los días a las 7:45pm y 8:45pm


Tras la finalización del show, mientras los espectadores abandonan progresivamente el lugar, los árboles se mantienen iluminados, momento perfecto para tomar todas las fotos que a uno se le antojen. La visión de estos árboles repletos de luz de colores es tan espectacular que alargamos nuestro tiempo aquí hasta que las baterías de las cámaras no dieron más de sí. Aquella noche llegamos tarde a casa.


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mayo 30, 2018

De Cebú a Siargao si el destino nos deja...


Con dos meses en Filipinas nadie diría que en algún momento me vería con prisas... Pero Donsol, localidad que en las siguientes semanas visitaríamos, al parecer celebraba un festival y Neda creía que sería interesante coincidir con él. Partimos de Bohol con la intención de abordar un ferry nocturno hacia Surigao esa misma tarde, aunque las cosas no salieron como queríamos...

Transporte de Panglao a Bohol y ferry a Cebu
Para llegar desde Panglao hasta Tagbilaran salimos a la carretera de Alona y esperamos que un jeepney o algún tipo de transporte pasara por allí. No lo veíamos claro, pasaron los minutos y el calor y la mochila empezaron a pesar. Al cabo de un rato una furgoneta blanca paró junto a nosotros y Neda negoció un precio con el conductor.

Furgoneta Panglao - Puerto de Tagbilaran: 200 PHP 3,7 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

El precio, para una furgoneta privada con aire acondicionado que nos llevaba directos al puerto, me parecía una ganga. "¡Qué suerte!" le dije a Neda, pero a ella parecía costarle sacar una sonrisa. Al cabo de un rato, cuando el conductor aparentemente tomaba algún tipo de atajo por calles secundarias, sacó su móvil y activó el GPS. "¿Crees que nos puede llevar por un camino más largo para cobrarnos más o algo?" (ilógico, teniendo el coste ya pactado) le pregunté. Ella me contestó algo que inevitablemente me hizo soltar una carcajada. "Es que leí que los NPA utilizaban furgonetas blancas para secuestrar". xD

El atajo tomado por nuestro señor conductor nos ahorró un buen tramo de carretera principal. Poco después estábamos cruzando el puente hacia Bohol y más tarde llegando al puerto de Tagbilaran.
Los tipos de ferrys son muchos y variados. Yo os puedo poner aquí unas capturas que hice a nuestra llegada a la terminal, pero no debéis tener en cuenta el horario que aparece en ellas ya que es habitual que lo cambien cada pocas semanas.

Ferry 2GO Supercat (Open Air): 410 PHP 7,7 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Unas horas después atracamos junto a los grandes ferrys amarillos de Cokaliong, frente a esa enorme ciudad gris en la que -creíamos- apenas íbamos a poner un pie. Si no recuerdo mal, era con Cokaliong con quienes viajaríamos hasta Surigao aquella noche... si no hubiera sido porque, cuando nos acercamos al mostrador de tickets un cartel de "agotado" frustraba nuestras aspiraciones. El siguiente ferry disponible zarpaba varios días después. "Ni hablar" le dije algo enfurruñado a Neda. "No me quedo en esta ciudad más de una noche".

Y Cebu parecía querer echarnos de allí, porque unas nubes negras taparon la ciudad y comenzaron a escupir un diluvio. Cobijados bajo una precaria cornisa, exploramos la web de Cebu Pacific en busca de vuelos asequibles a Siargao en las siguientes horas. Nuestro presupuesto iba a sufrir un revés importante, pero teníamos que llegar a Siargao cuanto antes, así que no tuvimos más opción que desenfundar la cartera y reservar un vuelo para la mañana siguiente.


Foto de marinetraffic.com

Alojamiento céntrico en Cebu City
Cuando sabíamos que tendríamos que pasar la noche en la ciudad, y apurados por una lluvia torrencial que comenzaba a inundar las calles, optamos por ir al hostal en el que me había alojado yo la anterior vez, Fuente Guesthouse.

A bordo de un taxi vimos pasar Cebu a nuestros lados mientras las carreteras se convertían en lagos y los tejados desalojaban el agua en forma de cascadas artificiales. Aunque el tráfico urbano se vio interrumpido en muchos lugares, los ciudadanos parecían recibir la tormenta con gusto. Pegué mi cara a la ventanilla, esquivando las gotas que se deslizaban por el cristal, para ver esas escenas improvisadas. Un señor aprovechaba para lavar a su perro y algunos niños jugaban en los charcos del pavimento resquebrajado.

Fuente Guesthouse (Habitación doble): 799 PHP 15 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)
Reserva tu estancia en Fuente Guesthouse pinchando aquí Agoda.com
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Foto de Philippine Star

Apenas recorrimos 20 metros hasta la puerta del hostal y ya estábamos calados cuando entramos en él. Allí me topé con dos caras conocidas, las de Mireya y Alba, a las que conocí en Siquijor, que estaban a punto de volar hacia Puerto Princesa para terminar su viaje en Palawan. Qué casualidad.

Cebu: del centro al aeropuerto
Queríamos evitar los taxis, así que por la mañana tomamos un jeepney junto a la plaza Fuente que -creíamos- nos podría llevar hasta la estación de autobuses del SM, para allí tomar un bus al aeropuerto. Era la combinación más barata. En realidad ese jeepney nos dejó en un lugar completamente distinto y la única solución fue tomar, finalmente, el taxi que queríamos evitar.

Jeepney a Ayala Public Vehicle Terminal: 7 PHP 0,13 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Taxi de Ayala PVT al aeropuerto: 200 PHP 3,7 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Habíamos perdido bastante tiempo, las carreteras estaban congestionadas, y nuestro vuelo salía en poco más de una hora. Siargao, ¿conseguiremos algún día llegar hasta ti? Por suerte sí...