septiembre 19, 2018

Paseando entre las Pirámides de Egipto en Giza


Nos despertamos en nuestra habitación de Dahab Hostel pasado el medio día, habiendo recuperado el sueño que podíamos haber perdido la pasada noche en el tren. Hubo tiempo para una ducha antes de salir a las calles de El Cairo a buscar un taxi.

Desde el centro de El Cairo a Guiza en taxi
Cruzamos con precaución el imprevisible tráfico del nudo de vías que se entrelazan entre el Museo Egipcio y el Hotel Hilton y probamos suerte en la parada de taxis que hay aquí. Tras una serie de tiras y aflojas conseguimos que nos llevaran hasta las Pirámides por 50 libras.

Taxi a las Pirámides de Giza: 50 EGP 2,38 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)

Fuimos entonces testigos del intenso tráfico de la ciudad, algún que otro amago de atropello (los nervios a flor de piel), rebaños de cabras que se repartían la calzada con los automóviles... Y al cabo de un rato divisamos las figuras triangulares de esos célebres monumentos en la distancia.

¿Quieres conocer todas las pirámides de forma cómoda y en español?
Contrata el mejor tour por Giza y Saqqara pinchando aquí

El taxi nos dejó frente a la taquilla, donde un montón de gente se agolpaba por conseguir su entrada, ofrecer paseos en camello, guiados... Nos imaginábamos que rechazar ofertas iba a ser la regla general de nuestra visita, pero quizás porque se nos veía en la cara que ya habíamos lidiado con ello durante varios días, no nos agobiaron demasiado.

Entrada a las Pirámides: 120 EGP 5,7 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)

60 EGP con carnet de estudiante

Recorrido por libre por las Pirámides de Guiza
Superado el tramo de puestos de souvenirs, avanzamos por la pendiente, entre diversas ruinas, hasta alcanzar la base de la Esfinge. La cantidad de visitantes era considerable, pero habíamos esquivado las horas de mayor afluencia. Aun así, ¿qué probabilidades había de encontrarnos a alguien conocido? Nos ocurrió con Lucas, el catalán al que conocimos en Luxor, que se topó con nosotros mientras nos hacíamos fotos frente a la Esfinge. ¡Qué casualidad!


Dejamos atrás el nivel al que el Nilo llegó en el pasado, y progresamos en nuestra ascensión a la meseta de Giza, donde se levantaron las tres pirámides de Keops, Kefren y Micerinos, siendo la segunda la primera que alcanzamos.


Aunque actualmente es ésta, la de Kefren, la más alta de las tres, en la antigüedad era superada por la de Keops, que hoy en día ha perdido parte de su cúspide. Todas han perdido la capa lisa de roca caliza blanca que las recubría hace milenios, pero siguen siendo un festín para la vista. Pasear entre ellas, como hormiguitas entre gigantes, es una experiencia única en la vida.




Nos adentramos un poco en la planicie desértica para buscar una perspectiva en particular. Por el camino nos cruzábamos con los caballos y camellos que con tan poca fortuna llevaban turistas de un lado a otro. Ascendimos la colina y al girarnos...


Es ésta una visión tan mítica y tan ansiada, que creo que uno no acaba de asimilar dónde está hasta que abandona el lugar y repasa en su cabeza lo que acaba de ver. Allí caminas en un sueño. En la distancia, hacia el sur, podíamos distinguir las también impresionantes y antiquísimas pirámides de Saqqara, necrópolis principal de la antigua Menfis.


Atardecer y espectáculo nocturno (gratis) en las Pirámides
Cuando el sol comenzaba a arrojar sobre nosotros la sombra de la séptima maravilla del mundo antiguo, abandonamos el complejo y subimos a lo alto del café Al Dwaar, recomendado sabiamente por @lidiaaroundtheworld, para ver el atardecer. ¡Fantásticas vistas por el precio de un te!


Salimos de allí para buscar un restaurante local donde cenar y volvimos a la azotea de Al Dwaar a tiempo para el show de luces que se ofrece todas las noches cada hora a partir de las 19:30 (en verano comienza una hora más tarde). El espectáculo repasa la historia de la necrópolis a la vez que ilumina vistosamente las tres pirámides y la Esfinge.


No somos muy fans de los colores, pero cuando iluminaban las estructuras de blanco, asimilando el aspecto original que tenían por el día, el resultado era espectacular.

¿Quieres disfrutar de este espectáculo nocturno y una cena egipcia?
Apúntate pinchando aquí ¡y a disfrutar!

Con la silueta negra de las Pirámides sobre la luz de la luna nos despedimos del lugar, intentando que aquella visión, más allá de las fotos, se quedara grabada en nuestra memoria. Nos costó horrores encontrar un taxi y pactar un buen precio...

Taxi de las Pirámides de Giza al centro de El Cairo: 60 EGP 2,85 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)

...Pero no había razón para amargarse. Además de gozar de la amabilidad del personal de Al Dwaar, del dueño del restaurante donde cenamos, del hombre que nos ayudó a pactar el precio con el taxista... después de lo vivido aquel día éramos felices, y ahora tocaba pensar con entusiasmo en el próximo movimiento del viaje: JORDANIA.

Diario anterior: Volvemos a El Cairo para el final del viaje en Egipto
Diario siguiente: PROXIMAMENTE

septiembre 16, 2018

Nadando con los tiburones ballena en Donsol


La razón de acudir el día anterior al Centro de Visitantes del tiburón ballena en Donsol era apuntarnos a uno de los barcos que por la mañana saldría en busca de estas fantásticas criaturas. El inicio de los tours ocurre muy temprano y queríamos asegurarnos de tener una plaza en una de las embarcaciones. A las 7 am debíamos presentarnos en el Visitor's Center para pagar y recibir una breve instrucción.

Tour Whale Sharks en Donsol: 885 PHP 16,7 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Fee a extranjeros: 300 PHP 5,6 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Esta experiencia se había gestado desde que nos enteramos de que lo que se hace en Oslob atentaba contra la salud y el futuro de los tiburones. Si la información sobre Donsol era cierta, sería una alternativa sostenible para avistar a estos animales. Nos emocionamos cuando Neda leyó que estos días se celebraba un festival dedicado al butanding (tiburón ballena), pero finalmente no vimos rastro de esa celebración.

Cuándo ver al tiburón ballena en Donsol
Aunque las prisas por llegar al festival acabaron en saco roto, lo que sí es cierto es que estaba a punto de acabar la época más propicia para encontrar tiburones. Los datos señalan que la mejor época para nadar con tiburones ballena en Donsol es entre enero y julio, siendo marzo y abril los meses con mayor probabilidad de verlos.

Testimonios de algunos viajeros indicaban que se habían avistado numerosos tiburones durante los últimos días, así que estábamos entusiasmados y cruzábamos los dedos.

Actividad responsable con el medio ambiente
Porque sí, no influir en la vida de estos animales salvajes implica que no se pueda controlar cuándo aparecen y cuándo no. La suerte juega un papel importante. La posibilidad de no encontrarlos es el precio que debemos pagar por llevar a cabo una actividad responsable. Tras todo este montaje se encuentra WWF, que convirtió una antigua aldea de pescadores de tiburones en el emblema del ecoturismo marino de Filipinas.

De la mano de ellos llegan también las normas de comportamiento y de interacción en el agua que se explican en el vídeo de introducción antes de embarcar, y que establecen el número de personas y barcos que haya en un mismo punto, la distancia mínima al animal...

Asimiladas las reglas y aprendido sobre la historia del programa, toca navegar.


Vamos en busca de los tiburones, ¿habrá suerte?
Me temblaban las piernas. Recuerdo decir para mí mismo: "Por favor, por favor, por favor...". Por unos breves momentos me distrajo la vistosa línea costera de Sorsogon, tras la cual, sorprendentemente, se podía observar con claridad un volcán Mayon despojado de nubes.

Sobre el mástil, el guía oteaba la distancia en busca de alguna mancha en el agua. Los minutos pasaban como siglos, y yo no veía el momento en el que gritaran "¡Whale shark!". Pero el momento llegó. Nos sentamos en fila en el borde de la cubierta, nos colocamos las aletas y las gafas, y cuando el guía lo indicó saltamos en marcha al agua.


Los primeros momentos son algo caóticos, rodeados de piernas, brazos y burbujas, pero enseguida comienza a dominar el azul verdoso del fondo. Uno sabe que tiene un gigante cerca, pero no se ve nada... hasta que una enorme figura engalanada con puntitos blancos emerge de la nada y, de repente, tienes un pez del tamaño de un autobús nadando debajo tuyo. Increíble.


La sensación ante un ser de tal magnitud es de humildad y sobrecogimiento. Creo que dejé escapar alguna lágrima mientras intentaba abarcar con mi mirada la totalidad de lo que tenía delante. Se movía con gentileza y ondulaba su enorme aleta caudal de un lado a otro, sosegadamente pero impulsándose mucho más rápido que lo que nosotros podíamos nadar.



Entonces volvíamos al barco, y el proceso se volvía a repetir. Navegar, buscar, saltar. Lo hicimos unas seis veces con -creo- tres individuos distintos. Nadar tras estos animales nos estaba dejando exhaustos, y en los últimos intentos éramos menos los que nos lanzábamos al agua. Yo lo habría seguido haciendo durante horas.


El caso es que el tour fue un éxito, y la satisfacción tras conseguir ver el pez más grande del mundo en un hábitat natural, sin interacción dañina, no se paga con nada. Recuerda que no nos adentramos en el mundo natural por una foto, o al menos no debería ser así, lo hacemos por admiración y por respeto. Y si cuando lo hacemos no actuamos en concordancia a ese respeto, entonces ¿no estamos destruyendo eso que vamos a admirar? Si valoras la naturaleza, cuídala cuando viajas. Si quieres nadar con tiburones ballena en Filipinas, o lo haces de manera sostenible o no lo hagas de ninguna manera.

Diario anterior: Donsol, la costa del silencio en Filipinas
Diario siguiente: PROXIMAMENTE

septiembre 14, 2018

Vídeos del Paraíso: Jordania

JORDANIA 2018

Incrustado entre vecinos árabes e Israel, compuesto en su mayor parte por roca y arena, pocos exploradores habrían adivinado que entre sus angostas fronteras se hallan tesoros de tal magnitud. Jordania guarda innumerables secretos pero esta vez sólo teníamos tiempo para dos o tres de ellos. Aun así, fue suficiente para dejarnos sin respiración.


¿Quieres ir de viaje a Jordania?
Busca y reserva el vuelo más barato AQUÍ Skyscanner

septiembre 08, 2018

Donsol, la costa del silencio en Filipinas


De vuelta del paseo marítimo de Legazpi, recuperamos nuestras mochilas y tomamos un triciclo hacia la terminal de vans de Daraga. Poníamos rumbo a un lugar que había estado en nuestra mente desde el principio del viaje, y que había condicionado el ritmo de nuestro itinerario durante las últimas semanas: Donsol.

Triciclo a terminal de Daraga: 30 PHP 0,56 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)
(cada uno)

Viaje de Legazpi a Pilar en furgoneta
En la terminal nos indicaron la furgoneta que debíamos tomar, en la que afortunadamente aún había sitio, y también nos avisaron de que aquel vehículo llegaba hasta Pilar y no Donsol. Entre estas dos localidades debíamos cambiar de transporte.

Furgoneta de Legazpi a Pilar: 70 PHP 1,32 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Atravesamos los lindos campos verdes de Albay y pronto entramos en la provincia de Sorsogón, que ocupa el extremo suroriental de la isla de Luzón. Dejábamos atrás un volcán Mayon que seguía mostrándose casi libre de nubes y se dejaba ver entre las colinas y palmeras que pasaban veloces a nuestro lado.


Apretujados en un jeepney hasta Donsol
No nos pillaba por sorpresa eso de ir apelotonados con otras tantas personas en un jeepney. Era una experiencia ya familiar para nosotros. Así recorrimos los apenas 10 km que hay desde Pilar hasta Donsol, por una carretera algo empinada y llena de curvas que salvaba la montaña. Se me hizo algo largo.

Jeepney de Pilar a Donsol: 20 PHP 0,37 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Cuando llegamos al centro de Donsol nos recibió un filipino alto de pelo largo, aspecto hippie, que nos cayó bien al instante. Su intención era que contratáramos un viaje en su triciclo hasta nuestro destino. Nos pareció tan simpático que decidimos aprovechar su servicio para que nos llevara al Visitor's Center del tiburón ballena antes de acercarnos a nuestro alojamiento. Queríamos reservar nuestro tour para el día siguiente y asegurarnos una plaza. El resto os lo contaré en el siguiente artículo.

Alojamiento económico y tranquilo en Donsol
A la vuelta, tras comunicarle el nombre de nuestro alojamiento, nos introdujo a trompicones por un camino de tierra hasta la puerta de éste. Se trataba del Victoria's Guesthouse.

Victoria's Guesthouse (hab. doble): 600 PHP 11,3 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Baño compartido.

El Victoria's Guesthouse era una casa familiar, repleta de vegetación y jardines, con edificios de madera y nipa muy acogedores. El baño estaba impoluto, se encontraba justo enfrente de la playa, y tanto la dueña como su familia eran encantadores.

Encuentra un alojamiento en Donsol pinchando aquí Booking.com

Además, el lugar, situado en un barrio rural junto al mar, era la máxima expresión de la tranquilidad. Solamente el karaoke del humilde restaurante Julia's interrumpía la quietud por las tardes y servía de punto de encuentro y entretenimiento para todos los niños de la zona.


Me enamoré instantáneamente de este lugar.


Con el atardecer nos acercamos a la playa, en cuya orilla desembocaba de forma suave un mar como un plato, y pudimos disfrutar de una de las mejores puestas de sol de todo el viaje. Los colores y formas que lució el cielo, mientras la silueta negra de algunos niños chapoteaba varias decenas de metros mar adentro, nos dejó con la boca abierta.


Por si fuera poco, aun cuando la tenue luz del sol rebotaba en algunas tormentas lejanas, éstas descargaron furia eléctrica y nosotros contemplamos los incesantes rayos en el más absoluto de los silencios.


El sonido del obturador atrajo a algunos niños que, sentados junto a nosotros en la arena, se sentían intrigados por nuestra afición fotográfica. No parecía que lo que se iluminaba en el horizonte les fuera extraordinario, y quizás no lo fuera. El viento Amihan acostumbraba todas las tardes a crear y empujar tormentas solitarias desde el Este que descargaban sobre Masbate.


Impresionante. Casi se me olvidó el motivo real de nuestra presencia en Donsol porque, ¿que más podía pedir?