Alquiler de barco en Cerdeña para visitar las islas de La Maddalena

Cuando hicimos un repaso a las playas que no nos queríamos perder en el archipiélago de La Maddalena vimos que se encontraban en Parque Nacional y llegamos a una conclusión: para llegar a ellas tendríamos que recurrir al alquiler de barco sin licencia en Cerdeña. Por suerte, fue más fácil de lo esperado y os lo cuento a continuación.
ÍNDICE
- Dónde alquilar barco sin licencia
- Precio de nuestro barco sin licencia
- Itinerario en barco por el archipiélago de La Maddalena
- Consejos de seguridad y responsabilidad
Dónde alquilar barco sin licencia en Cerdeña
Muy sencillo: nosotros recurrimos a Click&Boat, una plataforma en la que profesionales con barco ponen sus embarcaciones a disposición de particulares. Algunas de esas embarcaciones requieren licencia y otras no, y todo ello viene indicado en la web.

Sólo hay que hacer la búsqueda basándonos en el lugar donde la queremos recoger (nosotros elegimos la localidad de Palau) y encontrar un precio adecuado. Además, podremos hablar con el dueño por chat para aclarar otras dudas.
Precio de nuestro barco sin licencia
Durante nuestros días cerca de La Maddalena rebuscamos en la web y localizamos una barca sin licencia a precio asumible con salida desde Porto Pollo. Este punto de partida nos venía genial porque teníamos un rincón de pernocta justo al lado.

El propietario nos citó en el extremo norte del istmo que conduce a la Isola dei Gabbiani. Un poco más arriba en esa misma península pudimos estacionar la furgoneta. Este hombre, que tenía un gran número de barcas para alquilar, nos dio unas instrucciones básicas y consejos sobre el itinerario.
Alquiler de barco sin licencia (día completo): 200€
Gasolina: 55€El precio de la gasolina fue más alto que el propuesto a través de la plataforma cuando le dijimos las islas que nos interesaba visitar (40-45€ por Spargi y Budelli nos dijeron). Teníamos que haber peleado eso.

Itinerario en barco por el archipiélago de La Maddalena
Partimos y, mientras nos adentrábamos en el azul oscuro del mar, apareció a un lado la isla principal de La Maddalena con su ciudad homónima y al otro varias islas deshabitadas y protegidas bajo el título de Parque Nacional. Spargi es la primera que alcanzamos.

Isola Spargi
Alcanzamos Spargi echando el ancla en la bahía de Cala Corsara. Éramos de los primeros en llegar. Estábamos casi solos en medio de aquel agua turquesa capaz de hipnotizarnos, frente a playas de ensueño de naturaleza virgen.


Tardamos en movernos, porque la acción de irnos de un sitio tan alucinante era contraintuitiva. Pero nos convencimos de que más adelante nos esperaban más maravillas.


Bordeando la costa de Spargi y viendo las pequeñas calitas que pasaban a nuestro lado, mis sentidos estaban sobreestimulados. Quería continuar pero también quería parar en todas ellas. Paramos en Cala Soraya y más tarde volvimos a echar el ancla en Cala Granara.


Como quien se deja encandilar por el canto de las sirenas, yo me tiré al agua con la necesidad obsesiva de pisar aquella arena, así que nadé hasta la orilla. Y justo al llegar, un grupo de jabalíes se acercó a unos bañistas que olían a comida.


Con un vistazo rápido a Cala Connari nos despedimos temporalmente de Spargi y atravesamos de nuevo las oscuras aguas del Mediterráneo hasta la siguiente isla.

Isola Budelli
Llegamos a Budelli e intentamos fondear frente a la Spiaggia Rosa. Un gran barco pasó a nuestro lado y nos detuvo a gritos: “¡No lo hagáis! ¡1.000 euros de multa!”. Casi recogí el ancla con los dientes. Efectivamente, la Spiaggia Rosa es una de las playas más protegidas del mundo. Pisarla, bañarse en sus aguas o fondear frente a ella está totalmente prohibido.

Continuamos pues, y llegamos hasta un mar de aguas someras con el color turquesa más impresionante del mundo, la Piscine Naturali di Budelli. Echamos el ancla frente a una espectacular playa en la que, ahora sí, se puede desembarcar: la Spiaggia del Cavaliere.

Y después nos movimos lentamente hasta acercarnos a los islotes que Budelli tiene al Oeste, y que delimitan este paraíso de aguas claras como el diamante.


Vuelta al inicio
Aunque nos hubiera gustado navegar hasta Cabrera, donde nos constan otras tantas calas espectaculares, se nos había hecho algo tarde y no queríamos andar con prisas. Así que deshicimos el camino y descansamos un rato más en las -ahora más concurridas- aguas de Cala Corsara.


Consejos de seguridad / responsabilidad
Estos son algunos de los consejos que nos proporcionan los propietarios del alquiler y que no debemos olvidar:
- Echar el ancla sobre fondo de arena, no sobre rocas (se puede enganchar) ni sobre posidonia (estropeando esta vegetación clave del ecosistema mediterráneo). Si el fondo es oscuro: no fondear ahí.
- Mantener una distancia de seguridad grande con otros barcos. Maniobrar en el agua es difícil y, una vez fondeados, el viento o la corriente puede desplazarnos.
- Evitar llegar a la orilla con la embarcación. Es una de las mayores causas de daño de hélices.
