Jordania

Exploramos el espectacular desierto de Wadi Rum por libre


Me desperté con la manta por la frente, acurrucado bajo ella, tentado por la comodidad a seguir durmiendo pero deseando salir a descubrir el desierto jordano. Me destapé tímidamente la cara, sintiendo el frío seco del exterior, para echar un vistazo por la ventana. Parecía despejado pero el sol todavía no había salido, debíamos aprovechar aquella luz.



Reserva tu alojamiento en Wadi Rum pinchando aquí. Booking.com


Unai también se puso rápido en marcha y le animé a mirar el paisaje a través del cristal. «Mira dónde estamos». Paredes de roca vertical de cientos de metros de alto se erguían a ambos lados del pueblo. Eran de color rojizo y de formas redondeadas. Fue un impacto descubrir que habíamos llegado al pueblo y dormido entre ellas sin saber que estaban ahí.



Era fácil saber a dónde ir. Sólo tendríamos que seguir el canal que formaban estas murallas naturales. La población acababa en seco y enseguida comenzamos a caminar sobre la arena naranja de Wadi Rum. Venir aquí por nuestra cuenta nos iba a limitar mucho, y no teníamos tiempo para recorrer el desierto con propiedad, pero no nos imaginábamos que nada más levantarnos de la cama ya íbamos a poder disfrutar de estos paisajes.



Desde el inicio se nos unió este perro de pelo dorado al que llamé instintivamente Dingo. Dingo era temeroso de los humanos, pero con un par de gestos suaves nos ganamos su confianza y nos acompañó durante casi toda la travesía.



Cuando las montañas dieron paso a la gigantesca platea de arena, nos dimos cuenta de que no sabíamos qué dirección tomar. Teníamos un precario mapa de Internet con localizaciones célebres, pero la mayoría de ellas sólo estaban al alcance de un coche. Decidimos fijar nuestro objetivo en la «duna roja», a unos tres kilómetros hacia el sur.



Pincha para desplegar el mapa de Wadi Rum


La magnitud de este lugar era sobrecogedora, a destacar el poderoso significado que tenía para un cinéfilo como yo. Recorría uno de los escenarios más emblemáticos de «Lawrence de Arabia» o, sin ir más lejos, la reciente «The Martian». Mientras fantaseaba con escenas de cine, la mole de Khazali se hacía cada vez más grande y el frío de la mañana se disipaba.



Llegamos entonces a los pies de la «duna roja», que se posaba sobre un pedestal de roca que tenía pinta de buen mirador. El calor pegó por primera vez con fuerza cuando comenzamos a subir esta ladera de arena rojiza, mientras nuestros pies se hundían en ella y a veces nos hacían retroceder.



Pero las vistas desde arriba no nos defraudaron.



Tras descender la duna a paso veloz (mientras otros viajeros que subían nos miraban con envidia), juraría que había más arena en mis playeras que en el desierto. Nos acercamos entonces a esa gran abertura que partía la montaña en dos, era el Cañón de Khaz’ali, un espectacular barranco altísimo y angosto por el que se puede transitar sin problemas. En algunas de estas paredes se encuentran jeroglíficos y dibujos de poblaciones antiquísimas que, por desgracia, no supimos localizar.



En el trayecto de regreso al pueblo, impresionados todavía por las escarpadas estructuras naturales que nos marcaban el camino, nos cruzamos con numerosos jeeps que iniciaban los tours del día. Nuestra experiencia en Wadi Rum, en cambio, ya entraba en su recta final. La visita a este desierto, aunque rápida, no podía habernos dejado más boquiabiertos.


Si no puedes visitarlo por tu cuenta…
Reserva un tour en español por Wadi Rum pinchando aquí. Civitatis



La guinda a las buenas sensaciones la pondría la ducha en casa de Abu Ali. Además, él nos ayudaría a llegar hasta Petra.

Anterior entrada

Un amanecer sobre las montañas de Ifugao en Sagada

Siguiente entrada

En busca de un pueblo escondido llamado Batad

Dabid

Dabid

4 Comentarios

  1. Anónimo
    30 marzo, 2019 a las 18:57 — Responder

    Me interesa es misma ruta, pero somos dos mujeres. Que me recomiendas.

    • 30 marzo, 2019 a las 19:13 — Responder

      Hola! Pues nada en especial. Jordania es un país seguro, así que no tendréis complicaciones 😉 Si tenéis alguna duda específica, comentadme. Un saludo!

  2. Afrike
    7 mayo, 2019 a las 10:27 — Responder

    Hola,
    Como llegasteis hasta wadi rum y Como os movisteis por allí? Contestasteis alguna excursión?
    Gracias

    • 7 mayo, 2019 a las 10:33 — Responder

      Hola Afrike. Como comento aquí, lo visitamos por libre. No contratamos ninguna excursión. Explico cómo llegamos a Wadi Rum en este artículo. Si os interesa visitarlo en tour en español, podéis valorar algo como esta opción de aquí.
      Un saludo.

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable Mochila al Paraíso - Blog de viajes .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios Webempresa.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en el Aviso Legal.