Trekking en Khao Sok y la flor más grande del mundo

El tren elevado de Bangkok me transportaba al centro cuando el sol teñía de naranja los altos edificios. No me quedaría mucho en la capital porque ya tenía la mirada fija en el primer destino del viaje: la selva del Parque Nacional de Khao Sok, donde un trekking me llevaría en busca de la flor más grande del mundo.
ÍNDICE
1. Llegada a Bangkok: un día y una noche
2. Transporte de Bangkok a Khao Sok
3. Alojamiento en el pueblo de Khao Sok
4. Trekking por el Parque Nacional de Khao Sok
Una noche y un día en Bangkok
Al igual que pasadas veces, había elegido la zona de Rambuttri para alojarme. El motivo era muy sencillo, el transporte que había reservado salía dentro de 24 horas desde allí al lado. Mi hostal se encontraba en una calle tranquila, y su habitación individual con baño privado, aunque pequeñita, me permitiría dormir cómodamente.
BBHouse Phra Athit Habitación individual con baño privado: 450 THBReservar en BBHouse Phra Athit
Tras hacerme con una SIM con Internet y spray anti-mosquitos en un 7-Eleven, recordé el sabor del Pad Thai callejero en Rambuttri y me fui temprano a descansar.
Visitas al Wat Pho y Wat Arun
Ya de día, tenía un par de ideas para aprovechar las horas de tránsito en Bangkok. Por un lado, me apetecía volver al Buda Reclinado del Wat Pho once años después de mi anterior visita.




Después crucé el río por 5 THB y pude relajarme un poco más en los amplios jardines del Wat Arun, que veía restaurado por primera vez tras encontrármelo andamiado unos años atrás.
Wat Pho: 200 THB
Wat Arun: 100 THB
Entra aquí e introduce el código promocional MOCHILAPARAISO
para reservar el tour con un 5% de descuento
A medida que caía la noche y la hora de mi viaje se acercaba, deambulé por las calles circundantes a Khao San Road. Parecían más vitales que nunca, y habían sufrido un drástico cambio: cada pocos metros, un puestito o tienda de venta de cannabis iluminaba de verde el ambiente con sus luces fluorescentes.

Desde que Tailandia había despenalizado la venta y el consumo de marihuana, las calles turísticas de la ciudad olían a porro y abundaban los extranjeros de ojos rojos y parpadeo lento. Ése era el aspecto de un grupo de jóvenes anglosajones que protestaban por alguna razón en la oficina desde la que iba a salir mi autobús nocturno a Khao Sok.
Transporte de Bangkok a Khao Sok
Intenté cruzar varias palabras con uno de ellos, un chaval que difícilmente tendría más de 20 años, pero desistí al ver que sus respuestas llegaban con 10 segundos de retraso y su mirada me atravesaba como si fuera trasparente. Mi primer pensamiento fue que no me apetecía compartir 10 horas de autobús nocturno con gente colocada, pero por suerte no venían conmigo.
Bus nocturno + minivan de Bangkok a Khao Sok: 1.022 THB
Lo reservé a través de 12go aquí.
La noche en el asiento/cama del bus nocturno podía haber sido mejor, pero también peor. Algo cansado, me bajaron en una cafetería de -deduzco- la provincia de Surat Thani, y me subieron a una minivan rumbo al pueblo de Khao Sok.

La letra pequeña era que la minivan no llegaba hasta el pueblo, y se detenía en un cruce de carretera donde convenientemente esperaban unos taxis. Vi en el mapa que me separaban unos 2km de mi alojamiento, y fui suficiente cabezota para decidir que los haría andando.
Alojamiento en el pueblo de Khao Sok
Más que un pueblo, me encontré una calle con alojamientos, restaurantes y agencias a los lados, ubicados en edificios bajos y desperdigados, algunos muy rústicos. Se respiraba un ambiente muy calmado.

Me desvié de la carretera, que unos metros más adelante acababa en la entrada al Parque Nacional, para proseguir por una pista y llegar a mi hotel: Nung House. Me enamoré instantáneamente del lugar, compuesto por casitas divididas en dos partes y dispuestas en torno a unos jardines preciosos.


Nung House
Habitación doble con baño privado: 300 THB

Trekking por el Parque Nacional de Khao Sok
Caminé hacia el río simplemente continuando por la pista de mi hotel. Los sonidos de los pájaros y las cigarras, y una enorme manada de monos, me recordaban que estaba muy cerquita de la selva. Había quedado con Gorka, un amigo con el que ya coincidí brevemente en Nepal, para planear algo juntos. Almorzamos en el hotel junto al río en el que se alojaba con su mujer y decidimos que nos apuntaríamos a un trekking juntos.

Tanto los hoteles como las agencias del pueblo ofrecen diversos trekkings por el Parque Nacional, cuya entrada por día vale 200 THB. Se puede dar algún que otro paseo por libre, pero para adentrarse más hace falta ponerse en manos de un guía. Los precios, a decir verdad, son bastante altos. Nosotros, aprovechando que estábamos en temporada, quisimos ir en busca de la Rafflesia, la flor más grande del mundo.
Trekking por el Parque Nacional en busca de la Rafflesia: 1.500 THB /persona + 200 THB (entrada al P.N.)
Incluye agua y almuerzo.

Al día siguiente, tras un breve trayecto en la parte de atrás de una camioneta descubierta, iniciamos una pesada ascensión por la montaña que, bajo aquellas condiciones de humedad, nos resultó despiadada. Nuestras ropas no tardaron en quedar empapadas de sudor.

Rafflesia, la flor más grande del mundo
En lo alto de la ladera se hallaba una zona con abundantes brotes de Rafflesia, que es en realidad la planta que produce la flor. Ésta florece entre los meses de enero y marzo, aunque se comporta de manera caprichosa: lo hace durante pocos días. Vimos muchas sin abrir, otras ya muertas… y sólo una en su plenitud.
La flor de Rafflesia, en peligro de extinción por la deforestación de las selvas de Indonesia, Malasia y Tailandia, también es famosa por su supuesto olor a carne podrida. Yo no olí nada.
Montaña abajo por barrancos y cascadas
El trekking en Khao Sok nos empujó entonces a descender bruscamente hacia el fondo del valle. Lo hicimos atravesando frondosas porciones de selva y flanqueando barrancos muy empinados por los que el río discurre en forma de cascadas. En ocasiones, el camino era peligroso.

También nos topábamos con lagunitas en las que el guía nos animaba a darnos un baño si queríamos, o frente a las que pudimos parar a comer. Los peces se arremolinaban alrededor de los pies, imagino que por costumbre a que les arrojen comida.
Después de llegar a un río más amplio y cruzarlo haciendo equilibrios, un grupo de hombres nos atendió con unos gruesos troncos de bambú que utilizaron para prepararnos té y café. El vaso en el que nos lo sirvieron también era de bambú, fabricado en el momento, y pudimos quedárnoslo de recuerdo.

Lo que faltaba de camino era más sencillo, con subidas y bajadas breves paralelamente al río. Exprimimos los últimos momentos tratando de avistar algo de fauna. Más allá de macacos, arañas y otros bichos exóticos, no tuvimos mucha suerte.

Aparecimos en la entrada al Parque Nacional, es decir, en el pueblo, donde nuestro trekking finalizaba.
Pinchando aquí tendrás un 5% de descuento en tu Seguro IATI

El trekking guiado por la selva de Khao Sok, aunque algo caro, nos dejaba con un buen sabor de boca. Habíamos echado un vistacito a la exuberancia de la jungla tailandesa y habíamos cumplido un gran objetivo, encontrar la flor más grande del mundo. Ahora llegaba la ansiada ducha y pasar el resto de la tarde en el porche de mi cabañita escuchando los pájaros tropicales. Los siguientes dos días me enseñarían otra espectacular faceta del Parque Nacional de Khao Sok, me iba al lago Cheow Lan.
Diario siguiente: Noche en el lago de Khao Sok en cabaña flotante
PREPARA TU VIAJE A BANGKOK y KHAO SOK







Ir a este parque en octubre no es muy buena idea por las lluvias no?
Hola Pepa. En esa época llueve más, pero se puede seguir visitando el Parque. Las lluvias, aunque intensas, suelen ser intermitentes.