Trekking en Sapa con noche en aldea local

De Bilbao a Barcelona, de Barcelona a Hong Kong, de Hong Kong a Hanoi. Muchas horas de vuelo daban inicio a un viaje corto pero emocionante que compartiría con mis mejores amigos. Nuestra primera aventurilla en Vietnam se vislumbraba en el horizonte: un trekking por las montañas de Sapa de la mano de gente local.
Llegada a Hanoi y traslado al Old Quarter
Era la primera vez que volaba con Cathay Pacific. El viaje de 12 horas hasta Hong Kong me resultó agradable y nos encantó el detalle de poder pedir cajitas de noodles en cualquier momento.
En el aeropuerto de Hanoi cambiamos algo de dinero. Regateando conseguimos el euro a 27.500 dongs y también obtuvimos las SIM y eSIM para los smartphones a buen precio.
Tarjetas VIETTEL con datos de Internet
5gb/día a alta velocidad para dos semanas
SIM: 10 dólares
eSIM: 11 dólares

La manera más barata que encontramos para llegar del aeropuerto al Old Quarter de Hanoi fue el autobús 86, cuya parada se encuentra a pocos metros de la salida de la terminal.
Bus 86 del aeropuerto a Old Quarter: 45.000 VND

Autobús nocturno con camas de Hanoi a Sapa
Habíamos llegado finalmente al centro de Hanoi pero no había margen para el descanso. Teníamos reservado el autobús-cama a Sapa para esa noche y hasta que llegara la hora de partida debíamos matar el tiempo.

Dejamos nuestras mochilas en la oficina de buses y nos adentramos en el Old Quarter. Durante varias horas nos familiarizamos con el tráfico, almorzamos los primeros platos vietnamitas, ayudamos a niños con su inglés, nos unimos a una clase callejera de Kendama… y hasta vivimos la primera tormenta monzónica.


No faltó, por supuesto, la primera cerveza Hanoi en un bonito rooftop junto al lago.
Bella Lake View Sky Bar
Ubicación

Estábamos cansados, agobiados por el extremo bochorno de Hanoi, y necesitando dormir. Cuando nos subimos al autobús, rebosamos de felicidad al ver que las camas parecían muy cómodas. Lo eran. El problema es que la carretera a Sapa no lo es.
Cama en autobús nocturno de Hanoi a Sapa: 450.000 VND
En nuestro caso la empresa era Sao Viet.

Con tanto movimiento apenas dormimos. Eran las 4 de la mañana, estábamos en Sapa y parecíamos zombies. Ese mismo día íbamos a iniciar un trekking por las montañas para el que tendríamos que sacar fuerzas de algún lado.
Primer día de trekking por las montañas de Sapa
El ambiente de madrugada en Sapa era fresco. Aún faltaban un par de horas para que nuestra guía, Lili, viniera a buscarnos, así que en las butacas de la oficina de Sao Viet intentamos exprimir unos minutos más de sueño.

Lili, una chica joven de cara dulce y cálida sonrisa, apareció con la primera luz del día. Nos llevaría a desayunar y después comenzaría la caminata. Vimos por primera vez el aspecto de las calles de Sapa y las montañas que se asomaban tímidas tras la niebla más arriba.

Seleccionamos el equipaje mínimo que llevar con nosotros (cantimploras, chubasqueros…) y el resto, las mochilas grandes, las cargó el marido de Lili en su moto para llevarlas directamente a su aldea en las montañas, donde dormiríamos esa noche. ¿Cómo lo hizo? No sé.

La subida partía directamente del centro de Sapa. Lili nos advirtió de que aquella primera cuesta sería algo dura. Las temperaturas frescas la hacían más llevadera, pero la ligera lluvia y el barro tenían el efecto contrario.


En lo alto de la cresta el tiempo mejoró y el sol nos iluminó brevemente. La niebla a nuestros pies se disipó y nos dejó ver retazos del paisaje. También aparecían los primeros habitantes de la zona.


Una vez alcanzada la cima, nos resultó más evidente que nos encontrábamos en medio de una gran cadena montañosa de altos picos y laderas verdes. Fue entonces cuando la ascensión dio paso al descenso hacia el valle contiguo y allí, al fondo, se distinguieron los arrozales.

Durante la bajada recorrimos escenarios variopintos, desde pequeñas aldeas hasta bosques de bambú o plantaciones de marihuana. Algún que otro alojamiento nos dejaba con la boca abierta por su ubicación, con piscina asomada sobre un enorme valle repleto de terrazas de arroz.




El terreno, húmedo y resbaladizo, no era de tránsito sencillo, sin embargo las gentes de este lugar, ataviadas con los calzados más comunes, se movían con una agilidad asombrosa. Así avanzaban un grupo de niñas, algunas ya madres, que se unieron a nosotros durante el último tramo.

Noche en una aldea rural de Sapa
La aldea de Lili era un conjunto de casas desperdigadas entre arrozales en la que vivía con su marido y sus dos hijos. Su hogar nos sorprendió. Estaba construido con madera solemne y barnizada, compuesto por varias habitaciones en dos pisos y precedidas por un gran salón.


Fuera, una terraza cubierta dejaba ver los campos y las montañas en la distancia, y unía la casa con los baños.

Tras un generoso almuerzo acompañados de su familia, le explicamos a Lili que necesitábamos dormir un poco. Aquella siesta nos revitalizó y cuando despertamos el sol brillaba sobre los arrozales pintándolos del verde más bello posible. Era el momento perfecto para un paseo por los alrededores.




Las horas pasaron agradables y relajadas hasta que llegó la noche y Lili nos volvió a agasajar con toneladas de comida muy rica. Probamos el licor de arroz y la marihuana locales (en cantidades muy moderadas) y la cuadrilla alargamos un poco la sobremesa en la oscuridad de la terraza.

Segundo día de trekking en Sapa
Aquella noche dormimos como bebés. Tras despedirnos de la familia de Lili, estábamos preparados para proseguir hacia el fondo del valle. El esfuerzo sería menor que el día anterior, pero sabíamos lo que nos esperaba en cuanto a barro y posibles resbalones.


Yo sufrí uno de los más aparatosos. Iba todo el trekking nervioso por mi rodilla, con el ligamento cruzado roto desde hace un año. Cuando mi pisada falló no quise emplear esa pierna para detenerme, y me deslicé hasta que una valla de espino me detuvo, provocándome unos largos cortes en la espinilla.

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El entorno, eso sí, alcanzaba su máximo en belleza. Nos introducíamos de lleno en la zona de arrozales, que en esta época (julio) estaban en su punto álgido, y nuestro descenso estaba delimitado por las terrazas repletas de verde.


Entre cabañitas, cultivos y búfalos de agua alcanzamos la parte baja del valle. Aquí, en la localidad de Hau Thao, hay un museo gratuito con muestras de herramientas, trajes e instrumentos de las tribus locales. Tras visitarlo descendimos un poco más hasta seguir el curso del río.


Recorrimos esta zona preciosa haciendo equilibrios por los bordes de las terrazas y alcanzamos el punto final de nuestro trekking en Sapa: una cascada bajo la que podríamos bañarnos.

Trekking guiado de dos días y una noche en Sapa: 32€/persona
1º día: ≈5 horas de caminata.
2º día: ≈5 horas de caminata.Incluye:
-Alojamiento en la aldea.
-Almuerzo del primer día.
-Cena.
-Desayuno del segundo día.
-Traslado de vuelta al centro de Sapa.
Redondeamos el precio total con una propina.Contacto de Lili: +84 33 421 1460
Regreso al centro de Sapa
Tras el refrescante baño invitamos a Lili a almorzar en un restaurante cercano y nos despedimos de ella. Los abrazos fueron sinceros. Era una chica encantadora que había hecho todo lo posible por que disfrutáramos de la mejor experiencia durante el trekking en Sapa.

Volver al explotado centro de Sapa fue como salir de un ligero sueño, pero agradecimos caminar sobre asfalto. Teníamos unas horas hasta la salida de nuestro bus nocturno y pudimos usarlas para dar un paseo por las saturadas calles.


Pagamos por usar la ducha en el hotel en el que habíamos desayunado ayer (Anh Nhi Hotel) y al menos por un rato tuvimos una habitación donde ponernos cómodos.
¿Qué tal iría la noche en las refinadas camas del autobús? ¿Conseguiríamos dormir esta vez?
Diario siguiente: Imprescindibles en Hanoi: qué hacer y ver en el Old Quarter
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