Manila, llegada y cumpleaños en la capital de Filipinas

Llegué a Manila, capital de Filipinas, ya entrada la noche, tras tres semanas en Tailandia que, la verdad, habían dejado el listón muy alto. Pero -¡demonios!- estaba en Filipinas, uno de mis sueños viajeros al fin cumplido. Primero había que pasar una noche en una ciudad que no me interesaba lo más mínimo pero que, inesperadamente, me recibió con los brazos abiertos en forma de varios amigos.
En el aeropuerto me recibió Neda, que me daba la bienvenida a su país con una sonrisa de oreja a oreja. Después su tía y primos, que nos llevaron del aeropuerto al centro dándome una pequeña y temprana muestra de la simpatía de los filipinos. Y por último sus antiguos amigos Leah, Billy y Daryl, que me alojaron en su piso y me invitaron a acomodarme como si fuera mío y que, pasadas las 00:00, tuvieron el enorme detalle de celebrar mis recién adquiridos 26 años.


También me estrené en una carenderia, ubicada en una callejuela de la ciudad, acompañado por Leah (pronunciado Leia, como la princesa) y Neda, donde cenamos por menos de un euro.
Las carenderias son los restaurantes locales que encontramos por todo el país, quizás con ligeras variaciones en sus precios, menos baratas en las islas turísticas, ofreciendo las comidas típicas en una serie de cazuelas o bandejas. Chicken adobo, pork, guisado, tapa… y arroz, siempre arroz.
Cena en carenderia: 40 PHP
(Pequeñas raciones de arroz, huevo, tapa, y agua gratis autoservida)

Por la mañana desperté de la misma forma que despertaría los siguientes días, solo. Neda se había ido a realizar un pequeño trekking y después viajaría a Batangas a visitar a su familia, que no veía desde que hace 5 años se fue a vivir a Bilbao. Así que la compañía me duró poco, y mi viaje en solitario continuaba, pero nos veríamos pronto en Corón.
Del centro de Manila al aeropuerto
Corón era mi pensamiento cuando amanecí ese 25 de marzo, mi cumpleaños. Un par de días antes, en Bangkok, había reservado un vuelo Manila – Busuanga. Daryl me ayudó a pedir mi Uber y aportó una despedida humana a los últimos minutos en el centro de Manila.
Uber del centro de Manila al aeropuerto: 150 PHP
[Actualización 2019] Uber ya no funciona en el Sudeste Asiático. En su lugar podéis utilizar GRAB.

¿Quién me iba a decir 12 horas antes, cuando no esperaba nada de Manila, que me llevaría un buen recuerdo de esa noche en la capital? Con buen recuerdo o sin él, mi cabeza ya estaba pensando en las aguas turquesas que me esperaban a la vuelta de la esquina.
Diario siguiente: Island hopping en Coron: comienza el paraíso
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en que mes fuiste? Gracias por el blog me sirve mucho de ayuda
Hola Matilde. El viaje comenzó el 24 de marzo y se desarrolló hasta finales de mayo. Un saludo.