Ascensión al Galdhopiggen, el techo de Noruega

Quizás la actividad más “técnicamente compleja” que realizamos en Noruega fue la ascensión al Galdhopiggen, la montaña más alta del país y de toda Escandinavia con sus 2.469 metros de altura. No es una travesía difícil pero el desnivel acumulado (1.400 metros) y las condiciones del medio (nieve, hielo, pedreras, frío…) hacen que no sea una opción para todos los viajeros.
Nos despertamos muy pronto, a las 4:30 de la madrugada. Nuestra intención era subir antes que todo el mundo y tener la montaña para nosotros solos. Todo el mundo seguía durmiendo mientras desayunábamos en la cabaña-comedor. Sólo una pareja nos acompañaba en aquel momento.

Nosotros realizaríamos la ascensión a través de la cresta de roca; de esta forma evitaríamos atravesar el glaciar por el que suelen subir todos los tours guiados. Si quieres realizar la subida por el glaciar, se suele salir desde Juvvashytta (desde donde la ascensión es más suave, con 700 metros menos de desnivel) y valora la opción de contratar un guía o, al menos, vete equipado con crampones.
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Eran aproximadamente las 6 de la mañana cuando empezamos a subir. El camino desde Spiterstulen está perfectamente marcado, señalizado con “T”s rojas que sirven de gran ayuda allá donde el sendero se disipa. Se avanza bien, con tramos más sencillos y otros con grandes rocas donde hay que extremar la precaución. Pero sin duda el reto a batir es la continua pendiente; apenas hay tramos llanos entre Spiterstulen y la cima.

Nuestras únicas acompañantes parecían ser las ovejas que nos miraban con curiosidad. Nuestra esperanza se depositaba ahora en que la previsión tuviera razón y el sol brillara en la cima durante el tiempo que estaríamos en ella.
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Las extensas palas de nieve pronto dan paso a la arista más rocosa y estrecha de la montaña. En el lado derecho hay una caída casi vertical hasta el enorme glaciar, y en el izquierdo las paredes caen igualmente varios cientos de metros. Es un panorama que sobrecoge. Pero la cresta es suficientemente ancha como para andar por ella con seguridad.

Antes de llegar a la última pala que asciende hasta la cima del Galdhøpiggen, se pasa por otras dos cimas menores llamadas Svellnosi y Keilhauss Topp. Si no recuerdo mal, existe la posibilidad de “saltarse” ambas cimas a través de un sendero en la vertiente derecha.

La última pendiente es inconfundible. Ya se distingue la cabaña refugio de la cima y sólo queda un último esfuerzo.

El refugio era acogedor, calentito, y sus enormes ventanales le daban un toque moderno e idílico. Encargado de él estaba un chaval que subía y bajaba cada dos o tres días a través de Juvvashytta. Dormir allí tiene que ser una pasada. Resulta gracioso, pero allí, en la cima del monte más alto de Europa del Norte, había WiFi gratis con muy buena velocidad.


Estuvimos un rato allí metidos, comiendo, tirando de WiFi, y esperando a que la nube gris nos diera un respiro y nos visitara el sol. Y… ¡así fue!


Entre WiFi, fotos, almuerzo, contemplación… estuvimos en la cima alrededor de una hora y media. Para cuando nos íbamos ya empezaba a llegar la gente (mucha gente). Así que el plan había salido perfecto: habíamos estado solos y habíamos aprovechado la mejoría del clima mientras estábamos arriba.
Como se puede ver en la siguiente foto, son muchas personas las que suben en tours por el glaciar. A mediodía, esta montaña debe estar más concurrida que las rebajas.

Durante el descenso nos cruzamos con decenas de personas. Algunos nos preguntaban angustiados si faltaba mucho para llegar. Como he dicho: 1.400 metros de desnivel sin respiros es mucho desnivel.
Bajamos acompañados por una pareja noruega, Marit y Marius, con los que compartimos una manera muy divertida de descenso (niños, no hagáis esto en casa). Eder y yo nos llevamos un buen golpe en la cadera a consecuencia de una roca que sobresalía entre la nieve, justo al final del vídeo.
Nuestros tiempos fueron: 4 horas 10 minutos para subir (contando paradas para fotos, comer o cambiarnos de ropa), y 1 hora 50 minutos para bajar. Llegamos a Spiterstulen a las 14:00, con ganas de darnos una ducha calentita y ponernos ropa seca.
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Holaa,
Me gustaría subirlo en agosto de este año y viendo tu blog nos ha parecido muy factible, lo único que me gustaría saber es hasta que aeropuerto volasteis y donde os hospedasteis y como llegasteis al primer refugio, coche de alquiler, algún bus especial etc.
Por cierto, 10/10 el blog
Hola Alex. En el diario tienes toda la información desde nuestra llegada hasta nuestro regreso. Volamos a Oslo y alquilamos el coche en el aeropuerto. Dormíamos en tienda de campaña donde podíamos (a veces gratis y otras en camping). Aquí tienes todos los artículos de Noruega.
Hola!
He estado leyendo el blog y muy entretenido la verdad.
Voy a hacer un viaje de una semana siendo estudiante, con lo que eso implica jajaja. Así que me preguntaba si es posible dormir en el coche en los campings o refugios de los que hablas?
Un saludo!
Hola Jaime. Pues estoy casi seguro de que nadie te dirá nada. Buen viaje!