El impactante volcán Kawah Ijen por libre
El Kawah Ijen es mundialmente famoso por ser el volcán del fuego azul. Su cráter emite unos gases que al contacto con el aire se incendian, y de noche, debido a los componentes químicos de estos, las llamas tienen un color azul. Muchos turistas llegan desde todas las partes del planeta para ver este fenómeno, pero la experiencia va mucho más allá… Os cuento nuestra ascensión al volcán Ijen por libre.

Nosotros no pudimos ver el fuego azul. Para eso, hay que acercarse al volcán antes de medianoche y estar arriba antes de las primeras luces del día. Esa noche dormiríamos, y a las 3-4 de la mañana nuestro conductor nos vendría a buscar. Él nos llevaría, tras la visita al Ijen, hasta la mismísima Ubud, en Bali.
Nos despertamos con la habitación repleta de mosquitos. Aquella noche me había levantado para ir al baño y ya había visto muchos de ellos acechándome mientras estaba en el servicio. Fue una expedición de riesgo… Afortunadamente yo fui a Indonesia armado con una excelente, magnífica, preciosa mosquitera a la que amé por encima de todo. Volver a su resguardo fue un enorme alivio. Y al despertarme vi a todos esos vampiros chupópteros pegados a la tela, oliendo mi sangre.
En español
Ascensión al volcán Ijen por libre
En el coche privado entramos a duras penas. Había plaza para todos pero las mochilas de los cinco ocupaban bastante. La carretera que subía hacia la meseta era endiablada. Tardamos siglos en superar el puerto de montaña. Una vez en la entrada, el chófer nos dejó a nuestro aire. Antes de ascender debes pagar el ticket de acceso. Se me olvidó enseñar mi carnet de estudiante (como ya me funcionó en Borobudur) así que si lo lleváis, probad.

De subida nuestros compañeros vascos se cruzaron con una pareja que habían conocido en Borneo. Hablaban de lo extremadamente dura que había sido la ascensión. La verdad es que yo no tenía entendido eso… No creía que se tardara más de una hora en subir. Y así era. Es una subida en ocasiones bastante empinada, pero corta. Evidentemente si no estás acostumbrado a hacer deporte se te hará algo duro… pero si estás en forma no creo que sufras demasiado.

Lo único malo era la cantidad de gente que bajaba (habrían subido a la noche, supongo), y la tierra en forma de polvo que se levantaba y que se te metía por la nariz y la boca hasta irritarte la garganta. Muchos suben con mascarilla para hacer frente a los gases tóxicos del volcán, pero este polvo del camino me parecía mayor razón para usarlas.

Ya veíamos a los primeros mineros del Ijen bajando con sus cargamentos de azufre. Al menos si tienes empatía por los demás, se te parte el corazón. Estos hombres cargan unos 70 kg. de azufre cada vez, y suben y bajan del volcán todas las veces que puedan en un día. Lo que cobran, claro, es una miseria, pero es más de lo que ganarían en los campos de arroz, y por eso muchos se sacrifican allí.

Arriba el paisaje es espectacular. Un enorme cráter, un lago azul celeste, el humo sale sin cesar de la mina de azufre… Y mientras sacas las fotos los hombres siguen subiendo y bajando, subiendo y bajando. Estás allí por gusto, y en cambio esos mineros viven la más dura de las vidas.

Así que no, no es el paisaje lo que más impresiona, no es el vivo color amarillo del azufre lo que te marca, sino la mirada agotada de esos hombres llevando acabo una hazaña peligrosa, cruel, pero extraordinaria. Uno de ellos nos enseñó una de las tantas secuelas físicas. En el lugar de su espalda donde apoyan la carga tenía un enorme bulto, del tamaño de una pelota de golf, y su piel era blanca, estaba rota. Me dejó levantar su carga, y no aguanté más de 20 segundos.

Nosotros, a diferencia de ellos, nos fuimos de allí después de recorrer un tramo de la arista del volcán, acosados a veces por los gases tóxicos provenientes del fondo.

Dejé allí a aquellos esclavos de la vida, y volví a mi posición privilegiada, como si no hubiera visto nada. Pero me gusta pensar que cada vez que crea que mi día es duro, que la suerte no me sonríe, que mi vida es una mierda… podré acordarme de los hombres del Ijen y darme cuenta de que no tengo nada de lo que quejarme.

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por ser lector de Mochila al Paraíso
Cruzamos de Java a Bali en ferry
Atravesamos el último trozo de Java hasta el mar de Bali, y nuestro conductor introdujo el coche en un abarrotado ferry que tardaría una hora en llegar hasta la costa balinesa. De ahí en adelante el ambiente cambió por completo, como si hubiésemos entrado en otro mundo. Templos hinduistas. Altares de piedra en todos los edificios. Arrozales custodiados por palmeras. Cometas en el cielo. Habíamos llegado a la isla de los dioses. Nos quedarían varias horas hasta Ubud, y allí intentaríamos encontrar a Brenda en el hostal que ella había escogido.

Según bajamos del coche lo noté, el olor a incienso, la calma. Nos despedimos de nuestros tres compañeros vascos, a los que habíamos conocido en el momento oportuno. Ahora ellos seguirían su camino, y nosotros el nuestro. Por si algún día leéis esto, un placer viajar con vosotros.
Ubud nos esperaba, y traería consigo grandes momentos.
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PREPARA TU VIAJE A INDONESIA
Hola otra vez! Soy Cristina de Barcelona y viajo este Lunes 13F a Indonesia (¡Qué nervios!).
Quería preguntar como fuisteis de Java a Bali.¿Dónde cogisteis el ferri hacia Bali? y ¿Cómo llegasteis hasta Ubud?
Gracias y felicidades por el blog chicos
Hola Cristina. El viaje de Java a Ubud (Bali) lo hicimos todo seguido desde Bondowoso. Nos llevaron en coche privado al volcán Ijen de madrugada y de ahí a Ubud sin ni siquiera bajarnos del coche. Muchas horas! Era caro pero compartimos el coche con otros tres viajeros y nos salió mejor de precio. El ferry Java-Bali sale de Banyuwangi. Buen viaje!! 😉
Hola Dabid!!! Vamos a viajar en Julio y a Indonesia y vamos a hacer Bromo e Ijen por libre como hiciste tú, así que seguiremos tus recomendaciones. ¿A qué hora llegasteis a Ubud? Porque querríamos tenerlo controlado por si ese día nos daría tiempo aprovechar el día en Ubud.
Gracias y enhorabuena por el blog
Un saludo,
Pelayo
Hola Pelayo! Pues si lo hacéis como yo llegaréis sobre las 7 a Ubud, cuando el sol ya se está ocultando, así que ese día ya no podréis hacer gran cosa… excepto cenar y ver algún que otro templo iluminado por la noche 😉
Un saludo y gracias a ti!
Hola! Tengo una consulta, tal vez media tonta pero bueno. Estoy planeando mi viaje y ya me leí todo lo que hiciste. Ahora, la mosquitera, te compraste alguna especial o simplemente una tela? Y la colgabas arriba de la cama o como hacías? Por otro lado, crees necesario llevar las sábanas pocket propias o no? Muchas gracias !!
Hola Emilia. Mi mosquitera la compré en una tienda de montaña. Normalmente vienen con un agarre arriba para colgarlas de alguna parte. La mía incluía un pequeño tornillo en forma de gancho que usaba cuando no había de dónde colgarlo. Puedes comprar una de estas mosquiteras.
Sobre las sábanas, yo te recomendaría llevar un saco sábana como éste en caso de emergencia, pero no suele ser necesario. Un saludo!