Llegada a Jakarta y tren a Yogyakarta

Este era el comienzo de un día muy largo, que comenzó en Europa y acabó a bordo de un tren de Jakarta a Yogyakarta. Así fue el inicio de nuestro viaje a Indonesia:
Vuelo de Bilbao a Indonesia
La aventura comenzó en Ámsterdam. Nuestro avión desde Bilbao salía con una hora de retraso debido a las tormentas que había en Holanda. Iba a ocurrir: íbamos a perder el vuelo a Jakarta. El propio asistente de KLM se acercó a nosotros y nos dijo que debíamos ir al panel de atención de la aerolínea para que nos buscaran otro vuelo y nos alojaran esa noche. Una vez allí, una chica muy maja se puso a buscar el próximo vuelo a Jakarta para nosotros, y también a reservar las noches de hotel que necesitáramos. Entonces, recibió una llamada. Nos sorprendió su gesto de alarma. Colgó el teléfono y nos dijo: “¡Corred! ¡Vuestro avión sigue aquí! ¡Tenéis que ir a embarcar ya!”
Vuelos Bilbao – Jakarta y Kuala Lumpur – Bilbao: 550 €

Del aeropuerto de Jakarta a la estación de trenes
Tras una breve parada en Kuala Lumpur, llegamos a Jakarta cuando ya había caído la noche. En el avión habíamos conocido a una mujer indonesia muy simpática que nos regaló algunas recomendaciones sobre el país, e incluso nos escribió su email por si algún día necesitábamos ayuda. También nos dijo lo que debíamos hacer para ir directos desde el aeropuerto hasta la estación de trenes. Queríamos llegar lo antes posible a Yogyakarta.
Gracias a esta mujer supimos que nada más salir de la terminal debíamos buscar el autobús DAMRI (os explico lo de este bus en este artículo) con parada en la estación de trenes Gambir.
Autobús DAMRI a estación de tren: 40.000 IDR
Tarda una hora aproximadamente en llegar.

Cómo ir de Jakarta a Yogyakarta: tren nocturno
Desde Gambir salen seis trenes diarios a Yogyakarta entre las 8 de la mañana y las 20:45 de la noche. Nosotros llegamos un poco justos de tiempo para coger el último tren y ni siquiera miramos las posibilidades. Pedimos un billete para el próximo tren a Yogyakarta y nos dieron dos asientos en la llamada “clase exclusiva“.
Los asientos eran cómodos, había mucho espacio para tumbarse y para colocar las mochilas, hay mantas y servicio de cena (pagando a parte) y al ser un tren nocturno tienes la oportunidad de dormir las ocho horas que tarda en llegar a Yogyakarta. Como puntos negativos, quizás, las luces del vagón a toda potencia y el sonido de la tele encendida toda la noche, el frío polar del aire acondicionado… Por lo demás, se hace un viaje bastante agradable.

A eso de las 5 de la mañana estábamos en una tranquila y aún dormida Yogyakarta, alterada solamente por los primeros rezos musulmanes del día.
Diario siguiente: Alojamiento en Yogyakarta y primer contacto con la ciudad
PREPARA TU VIAJE A INDONESIA