Excursión a Essaouira de un día desde Marrakech

Durante nuestra estancia en Marrakech teníamos una jornada reservada a realizar alguna escapada. Valoramos hacer el tour a las Cascadas de Ouzoud, pero finalmente nos decidimos por la excursión de un día a Essaouira.
Tour de un día a Essaouira desde Marrakech
Optamos por el tour de un día a Essaouira de Civitatis. Éste incluía el transporte desde Marrakech hasta Essaouira en una furgoneta compartida y con chófer hispanohablante, que va contando algunas curiosidades a lo largo del trayecto.

Nos recogieron frente al Café de France, en la Plaza Jemaa el Fna. Otras dos parejas españolas, una de Canarias y otra de Mallorca, venían con nosotros. Iniciamos el viaje de 3 horas hacia la ciudad costera, solamente interrumpido por una parada en una cooperativa de aceite de Argán.

La furgoneta nos dejó a pocos metros del puerto, junto a la muralla de la Medina. Tendríamos unas cinco horas para deambular por libre por la ciudad. Pospusimos nuestro paseo por la Medina y comenzamos dirigiéndonos a su puerto.

Skala del puerto de Essaouira
Enseguida, un fotogénico mar de barcazas azules nos condujo hasta uno de los iconos de Essaouira: la Skala del puerto. Esta fortificación portuguesa del siglo XVIII está dominada por una elegante torre cuadrangular y a su alrededor se desarrolla la ajetreada rutina de los marineros.

Subir a la Skala cuesta 10 DH (menos de 1€), y merece la pena para disfrutar de sus vistas al mar y al resto de la ciudad amurallada. Pero si no se quiere pagar, a lo largo del puerto hay otro paseo elevado que ofrece vistas similares.

Llaman la atención las incontables gaviotas que, con la isla de Mogador como telón de fondo, revolotean sobre las murallas esperando un descuido de los pescadores. Ya forman parte de la personalidad de Essaouira.

La Medina de Essaouira
Cruzamos la puerta de Bab El Marsa hacia el casco antiguo, nombrado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO en 2001.

Nos encandilaron instantáneamente las vitales calles peatonales de la Medina y sus edificios blancos con marcos azules o de piedra desnuda.

Sin rumbo fijo, sorteamos multitud de artefactos pertenecientes a los negocios de artesanías que, quizás involuntariamente, decoraban las bases de las fachadas y contribuían a la atmósfera coqueta de las estrechas callejuelas.

Skala de la Ville
Seguimos la brisa del Atlántico con intención de llegar a la Skala de la Ville, otra de las imágenes típicas de Essaouira, utilizada en producciones audiovisuales como Juego de Tronos o El Reino de los Cielos.

Esta ancha y alta muralla resguarda a la Medina del ventoso mar y hoy en día su paseo superior, flanqueado por una hilera de viejos cañones, es uno de los grandes reclamos turísticos de la ciudad.


Comer en el puerto de Essaouira
Aunque la ciudad está repleta de restaurantes, nosotros seguimos la recomendación de nuestro chófer y volvimos al puerto con la intención de almorzar.

Allí, además de los grandes pesqueros y sus extensas redes rojas esparcidas por el malecón, encontramos numerosos puestos que venden parte de las capturas más recientes de pescado y marisco. Siendo turistas nos resultó muy difícil comprar algo a un precio justo.

Una vez hecha la compra, caminamos hasta el extremo del puerto, donde es posible sentarse en una mesa y pagar un pequeño coste por que te cocinen la comida.

Así terminaba nuestra excursión de un día a Essaouira. Tocaba volver a Marrakech, pero no nos convenía acomodarnos mucho porque mañana poníamos rumbo al desierto.
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