Templos, masajes y danza balinesa en Ubud, Bali

Aún nos quedaba un día entero en Ubud y lo aprovecharíamos para visitar algún que otro templo, darnos un masaje en un spa y ver el (muy esperado por mí) show de danza balinesa tradicional al anochecer. Brenda se iba a las islas Gili, y nosotros también dentro de un par de días.
Visitando templos en Ubud
Lo primero que hicimos fue ir en busca del Pura Dalem Puri, en el extremo oriental del centro de la ciudad. El templo es fácilmente localizable gracias a un enorme árbol que hay junto a su entrada. Desgraciadamente sólo lo pudimos ver por fuera, porque cuando quisimos entrar algunos locales nos pidieron que no lo hiciéramos. Suponíamos que era por no llevar sarong, pero tampoco encontramos a nadie en los alrededores que lo alquilara o prestara.

Volvimos hacia el centro y pasamos a ver el Pura Taman Saraswati, esta vez de día. Tan bonito como a la noche. Ahora se distinguían con mayor facilidad las flores de loto que adornan los estanques.

Estábamos hambrientos así que hicimos uso del restaurante que comparte ubicación con el Taman Saraswati, el Cafe Lotus. Este establecimiento está completamente abierto al templo, y algunas de sus mesas se extienden paralelamente al estanque. Si venís de noche a veces se pueden observar los shows de danza del Saraswati desde aquí.

Masaje y spa balinés en Ubud
Nuestro plan para la tarde era darnos un señor capricho: un masaje balinés. Ubud está repleta de spas y sitios similares. Los que tienen mejor reputación se pueden encontrar en Internet y en webs como Tripadvisor, pero de donde sacaréis información más fidedigna será de los viajeros in situ. Nosotros habíamos reservado una sesión de dos horas en el Putri Bali Spa.
El sitio era limpio, relajante, fantásticamente ambientado y el trato muy bueno. Te dejan un tiempo a solas para que te desvistas y te pongas cómodo, y cuando estás preparado entran y comienzan el tratamiento. Hablo en plural porque Unai y yo estábamos en una sala compartida, y por lo tanto había dos masajistas con nosotros, pero puedes solicitar una sala individual.

Te dejan un tanga de redecilla sobre la camilla que ni sujeta ni tapa nada… así que no sé para qué sirve. La sesión consistía en un tratamiento con cremas, arroz y otros mejunjes para eliminar la piel muerta (y llega a raspar bastante), seguido por un masaje de cuerpo completo cuya dureza se ajusta a lo que tú quieras. El mío fue de dureza media-baja y la verdad es que lo disfruté mucho. Unai pidió un nivel más fuerte.

Tras el masaje te dejan tiempo para que te relajes en la bañera de flores junto con un té y galletas, y después puedes utilizar la ducha de al lado para terminar de lavarte. El diseño de la habitación era precioso y sobre la ducha de piedra se abría un hueco hacia el cielo que proporcionaba luz natural.
Masaje en Putri Bali Spa, Ubud: RP 200.000 por dos horas (Tratamiendo exfoliante + masaje completo + baño con té y galletas + ducha + taxi de vuelta al centro).
El taxi proporcionado por el spa nos dejó en el centro de Ubud. Unai se fue a cortar el pelo a algún gang y yo me quedé en el mercado a buscar regalos para familia y amigos. De vuelta al hostal me crucé con música de gamelan por la calle. Me asomé tras un murito y vi que en el templo Pura Padang Kerta estaban celebrando algún tipo de ceremonia.

Espectáculo nocturno de danza balinesa
A las 7 teníamos una cita con el espectáculo “Kecak Fire & Trance Dance” en los alrededores del templo Padang Tegal Kaja, en Jl. Hanoman. Yo pasé por la guesthouse a dejar las cosas y como veía que Unai no aparecía le dejé la entrada en nuestra terraza, y le mandé un mensaje diciéndoselo.

El espectáculo involucra la que parecían ser distintas versiones de la danza balinesa. Una más tribal y “primitiva” y otras más teatrales y coreografiadas.

Participan un montón de bailarines, y el show termina con la “actuación” de un hombre que -según dicen- está verdaderamente en trance y al que traen de una aldea lejana porque es uno de los pocos capaces de andar sobre brasas vivas.

Hay muchos tipos de espectáculos de danza en Ubud todos los días, durante todo el año, y si yo pudiera los vería todos. Pero esta danza Kecak levanta pasiones y son muchos los que hablan bien de ella. Si puedes, ¡no te la pierdas!

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