
En la esquina noroeste de España, en las costas atlánticas de Galicia, nos espera un infravalorado paraíso de pueblos con olor a mar y playas de arenas blancas. Nosotros ya lo hemos visitado, y te contamos ahora ese viaje a la Costa da Morte y las Rias Baixas en furgoneta camper.
Antes de comenzar debes saber que nuestro viaje por la Costa da Morte y Rias Baixas en camper estuvo condicionado por la compañía de Noa, una golden retriever. Sin perro la experiencia es más sencilla y se puede acceder a muchos más lugares.

Viaje a Galicia: parada en las Médulas
Para hacer el viaje de ida un poco más ameno, decidimos hacer una parada en León, concretamente en el Patrimonio de la Humanidad de Las Médulas. Visitamos al atardecer esta antigua mina de oro del Imperio Romano, su mina a cielo abierto más grande.

Estacionar y pernoctar en las Médulas
Optamos por aparcar y más tarde pernoctar en la gran explanada que hay frente al cementerio (ubicación), cuya área más pegada a éste es la más nivelada. De noche no se escuchaba ni un alma.

Hay un aparcamiento cerca pero no permite la pernocta de autocaravanas o campers grandes.
Mirador de Orellán
A la mañana siguiente nos trasladamos hasta Orellán para visitar su fantástico mirador y entrar en las galerías, túneles excavados por los romanos y que conducen a un gran balcón en medio de la pared pedregosa.

Parking del mirador de Orellán: 4€/vehículo
Galerías: 4€/persona.
Pernocta (y abastecimiento) en Toral de los Vados
Nos dirigimos al área de autocaravanas de este pueblo (ubicación) con la única intención de recargar agua, pero la playa fluvial que tiene al lado nos gustó tanto que nos quedamos a dormir. Al lado hay un spa y unas piscinas que, para los que no van con perro, son una fantástica opción.

A la mañana siguiente seguimos el sendero por la linde del río con la promesa de encontrar un rincón especial, y efectivamente tras media hora de paseo nos topamos con esta maravilla en la que aún no había nadie.

Aunque nuestro objetivo principal eran las Rias Baixas, un matrimonio con autocaravana que acababa de estar en la Costa da Morte nos convenció de ir allí primero. “No hay nadie y es precioso”, nos dijeron.
Rumbo a la Costa da Morte en camper
Pernocta en Laxe
Inquietados por un funesto incendio forestal en el municipio de Ponteceso (uno de los lugares que nos habían recomendado), acabamos bajo su espeso humo en Laxe, a unos 10 kilómetros del fuego y tranquilizados por la existencia de una ría entre él y nosotros.

Nos enamoramos instantáneamente de esta calita preciosa junto a la que podíamos pernoctar y, aunque nos perturbaba el olor a quemado y la atmósfera grisácea, nos quedamos dos noches.

Abastecimiento en Camariñas
Durante nuestro viaje hacia el sur recurrimos a este área de autocaravanas junto a la playa (ubicación) para recargar agua. También se podían depositar aguas sucias.

Praia da Balea
En la indómita costa junto al Faro de Cabo Vilán encontramos una serie de playas salvajes y muy bonitas en las que pretendíamos asentarnos. Pasamos un par de horas en Praia da Balea, concretamente en una calita que se formaba entre sus rocas.

El fuerte viento nos empujó finalmente a buscar un lugar más resguardado para pernoctar, pero el lugar era precioso y la noche allí debe ser una maravilla.

Pernocta en la Praia de Lago
Encontramos un hueco perfecto en el minúsculo aparcamiento de esta desértica playa cercana a Camariñas. Dormimos en primera línea de playa mientras los cielos se nublaban y se volvían a despejar.

Visita a Muxia
Quisimos dejar las playas por unas horas y nos acercamos a la localidad de Muxia, donde se encuentra el vistoso Santuario de la Virgen de Barca. Aquí cuenta la leyenda que al apóstol Santiago se le apareció María en una barca de piedra.

Estacionamos en su puerto (ubicación) y caminamos hasta el extremo del cabo.
Playas de Nemiña y Lires
Acudimos con ilusión a la prometedora Praia de Moreira. ¡¿Por qué no había nadie en aquella belleza?! Pues porque el viento era tan fuerte que balanceaba la furgoneta como si fuera un juguete. Retirada.

Nos habían hablado de las solitarias aguas turquesas de Nemiña, así que quisimos comprobar si eran ciertas. Las vimos desde la Praia de Lires, pero apenas tiene espacio de aparcamiento (menos para una camper), así que recomiendo estacionar junto al cementerio (ubicación) y caminar durante 15 o 20 minutos por el camino acondicionado.

Fin de la Costa da Morte en camper: Finisterre
Pernocta en Escaselas
Nuestro recorrido por la Costa da Morte en camper acabó -muy apropiadamente- en el Fin de la Tierra. Nos quedamos a pernoctar en este resguardado aparcamiento de Escaselas (ubicación) pensando que su larga playa sería más adecuada para perros. Como no fue así, nos limitamos a tomar algo en el Arroás Chiringuito.

Playa de Coído Da Punta
La vimos de refilón desde la carretera y no quise dejar de explorarla. Así que estacionamos en el Mirador de Talón y bajamos una empinada cuesta sin saber qué nos encontraríamos. Sobra decir que mereció la pena.

Restaurante El Merendero
Mientras nos alejábamos de Finisterre, rompimos la rutina camper por un día y fuimos a comer a este restaurante situado en una ubicación encantadora.

Llegamos a las Rias Baixas en furgoneta camper
Abastecimiento en Dumbría
La llegada a la Ría de Corcubión marcaba el inicio de nuestro periplo por las Rias Baixas. Pero nos desviamos temporalmente a un área de autocaravanas en Dumbría (ubicación) que tenía una pinta genial. Allí rellenaríamos agua y descansaríamos un rato.

Pernocta en la Praia de Cons
Volvimos hacia el sur y frente a esta playa encontramos un espacio precioso en el que pernoctar y disfrutar de un fantástico atardecer.

Calas secretas de la Ría de Muros y Noya
Pasamos de largo Muros y nos detuvimos en una tranquila carretera secundaria que bordea una cala escondida. Descendimos por un sendero estrecho y nos vimos solos frente a aguas transparentes.

También es aquí donde pernoctamos esa noche.
Praia das Sinas en Vilanova de Arousa
Dimos un salto grande hasta la Ría de Arousa y estacionamos la furgoneta a pocos metros del agua en esta pequeña playa de Vilanova, donde almorzamos.

Pernoctar en la Illa de Arousa
La única noche que pagamos por pernoctar fue aquí, en el extremo noroccidental de la Isla de Arosa, en el chiringuito Kalma (ubicación). Por 18 euros permiten pasar la noche en su aparcamiento junto al Faro de Punta Cabalo y a cambio te dan dos vales de 9 euros para consumiciones. Se pueden usar sus baños durante las 24h.

Los atardeceres junto al faro son mágicos, y a ambos lados hay senderos que recorren la costa de cala en cala.

Calas y pernocta en O Grove
Alcanzamos la deslumbrante península de O Grove y nos dirigimos al norte, donde descubrimos un sendero muy simpático que conducía a coquetas calas y zonas de rocas perfectas para bañarnos con la perra.

Por aquí pasamos un total de tres noches, engatusados por una calita de aguas transparentes que teníamos para nosotros solos y por los espectaculares atardeceres.

Unos delfines pusieron en varias ocasiones la guinda a la experiencia. ¡Aparecieron mientras cenábamos disfrutando del ocaso!

Pasarelas de San Vicente do Mar
No nos quisimos perder el también llamado Sendeiro das Pedras Negras, que se inicia en el Puerto Deportivo de San Vicente do Mar y pasa bajo las baterías militares de Punta de Canelas.

Ermita de Nuestra Señora de la Lanzada
Antes de abandonar O Grove visitamos este promontorio al sur de las largas playas de A Lanzada. Un lugar habitado desde el siglo VIII a.C. y en el que hoy sobreviven dicha ermita y los restos de una torre medieval.

Abastecimiento en Pontevedra
Nos acercamos hasta esta concurrida área de autocaravanas de Pontevedra para recargar agua y vaciar aguas grises.
Combarro
La principal visita que hicimos Ría de Pontevedra adentro fue la del casco antiguo de Combarro y sus populares hórreos a pie de ría. Un pueblo precioso que recomiendo visitar pronto, antes de que se colapse.

Como llegamos temprano, pudimos estacionar en la carretera principal, muy cerca del centro. Si no, se puede intentar en este área de autocaravanas, y caminar unos minutos.

Poco antes de finalizar nuestro viaje por Galicia pudimos pasar un par de noches con unos familiares en una fantástica casa con piscina en un área rural cerca de Aguete.

Éste fue nuestro viaje por la Costa da Morte y las Rias Baixas en furgoneta camper. Nos habría gustado llegar a la Ría de Vigo, a las Islas Cíes, pero con un perro y en el poco tiempo que nos quedaba no nos iba a ser posible. Otra vez será.
PREPARA TU VIAJE A COSTA DA MORTE Y RIAS BAIXAS
Hola Dabid!
Tengo una duda, a todas estas calitas solitarias una autocaravana podria llegar? Es decir, las carreteras cómo son?
Me encantan todos tus post, te sigo desde filipinas! Una gran ayuda!
Hola Laura. Sí, todos los lugares que ves en este artículo son rincones a los que se puede llegar en autocaravana (de hecho, en muchos de ellos había alguna autocaravana junto a nosotros). Quizás el de Playa de Lago es aparcamiento más limitado, más pequeñito, y dar la vuelta implica alguna maniobra, pero si no hay muchos coches con autocaravana es posible. Algunas carreteras de acceso son estrechitas, pero con precaución y vigilando que no venga nadie en contra se pasan bien. Disfruta por Filipinas. Un saludo.
Cuánto tiempo estuvisteis para la ruta de Galicia en Camper y en que mes? La alquilasteis o es vuestra? Yo también viajaría con mi mascota.
Desdé dónde salisteis?
Alguna recomendación más?
Un saludo
Hola Olga. Fueron unas dos semanitas en la primera quincena de agosto, aunque aprovechamos un par de días para las Médulas. La camper es nuestra y salimos desde Bilbao. Mi recomendación es que le des una oportunidad a toda la Costa da Morte, porque tiene unos sitios increíbles y mientras las Rias Baixas suelen estar a rebosar, en Costa da Morte no hay -casi- nadie. 😉 Buen viaje.