enero 08, 2019

De Wadi Rum a Wadi Musa y alojamiento en Petra


Los bordes blancos de nuestras playeras eran ahora naranjas. La cantidad de arena que salió de nuestro calzado daba para construir un castillo. Y el calor durante los últimos kilómetros había sustituido al frescor de la mañana haciendo que acabáramos... hechos un asco. Además, no nos lavábamos desde El Cairo. Así que podéis imaginaros qué bien sentó la ducha en casa de Abu Ali.

Cómo ir de Wadi Rum a Wadi Musa, Petra

El bus público que a las 8:30 de la mañana parte de Wadi Rum con destino a Wadi Musa, la ciudad moderna desde la que se visita Petra, ya lo habíamos perdido, obviamente. Nos tocaba esperar al día siguiente o buscar una alternativa.

Bus público de Wadi Rum a Wadi Musa: 10 JD 11,36 €
Cambio: 0,88 JD = 1€ (aprox.)

Todas las mañanas a las 8:30 am desde el parking de Wadi Rum.

La alternativa nos la presentó Abu Ali: llamar a un chófer amigo suyo e ir en coche privado. Éramos reticentes a este tipo de transporte, básicamente por el enorme coste que suponía, pero nuestro tiempo en Oriente Medio corría vertiginoso y no teníamos otra opción. Además, después de conocer a Abu Ali, sabíamos que él nos conseguiría un precio justo.

Coche privado de Wadi Rum a Wadi Musa: 30 JD 34,1 €
Cambio: 0,88 JD = 1€ (aprox.)

Preparadas las mochilas, y limpios como una patena, abandonamos su casa con suma gratitud y acudimos a su restaurante para ver si nos podía preparar algo de comer. Allí, Abu Ali se sentó a almorzar con nosotros, sin quitar ojo de nuestra reacción a su exquisita comida, y momentos después se nos unió Mike, el amable canadiense hippie que compartía casa con el beduino. La charla y las anécdotas, de temas tan dispares como el pasado espiritual de Mike o el terrorismo en Medio Oriente, se alargaron durante el par de horas que duró la comida y la espera del taxi. Fantásticos señores ambos.


Aquel beduino de kufiyya y espesa barba blanca nos había conquistado desde el primer minuto con su cálido recibimiento y su autenticidad. No tanto por prepararnos la cena a horas tardías o abrirnos las puertas de su casa de par en par, sí más por esa mirada sincera, la compañía y la conversación tras llenarnos el estómago, y el firme apretón de manos de quien quiere mostrar respeto. Gracias Abu Ali.


Si estáis en Wadi Rum y tenéis hambre, además de querer conocer a un buen hombre del desierto, preguntad por Abu Ali o buscadle en el restaurante de la foto que veis arriba, "Friends of Rum Village". También podéis poneros en contacto con Mike e incluso contratar sus servicios en Desert Contacts.

El taxi llegó, con un excesivamente locuaz conductor, y nos despedimos de nuestros barbudos amigos.

La Carretera del Rey hacia Petra

Unas decenas de kilómetros al norte el coche se introdujo en la Autopista del Rey, o King's Highway, una impresionante carretera que atraviesa las montañas desérticas siguiendo un sendero milenario que antaño ya unía Egipto con Siria y, al parecer, ya mencionado en el Antiguo Testamento de la Biblia. Esta calzada recorre gran parte de Jordania dejando a los lados fortalezas de las Cruzadas, reservas naturales y puntos de gran valor religioso. Nosotros nos detuvimos, ya casi llegando a Wadi Musa, en un mirador sobre las espectaculares formaciones geológicas de los cañones y valles de Petra.


¡Ya estábamos a las puertas de uno de los mayores deseos viajeros! El chófer nos dejó su contacto (que contra toda norma acabaríamos utilizando) y accedimos a nuestro alojamiento en Wadi Musa.

Dónde dormir en Petra: alojamiento mochilero

Sabaa Hostel era una de las opciones más asequibles en Wadi Musa. Céntrico, con ambiente juvenil y a unos 10 minutos andando (cuesta abajo) del acceso a Petra. Hay que tener en cuenta que el pueblo se encuentra en la ladera de una montaña, y moverse a pie no es tan sencillo como parece en el mapa. Recordad también que está ubicado a 1.000 metros sobre el nivel del mar y hace bastante fresco.

Sabaa Hostel (habitación doble): 14 JD 15,9 €
Cambio: 0,88 JD = 1€ (aprox.)
Reserva tu estancia en Sabaa Hostel pinchando aquí Booking.com
O encuentra otro alojamiento en Wadi Musa pinchando aquí

En lo que quedaba de tarde nos dio tiempo a bajar hasta el centro de visitantes de Petra, ver una proyección y un poco de historia en su museo... Y sobre todo informarnos de precios y horarios, que os contaré en el siguiente artículo. A la vuelta, tras fundirnos la cartera por comprar cuatro mi*rdas en un supermercado (¡todo es carísimo!), nos alegramos la vista con este bonito atardecer sobre el municipio. Allá por donde se esconde el sol se encuentra nuestro sueño... ¡PETRA!


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