marzo 15, 2018

Khan El Khalili, un paseo por el centro de El Cairo

La metrópolis más grande de todo el continente africano guarda numerosos puntos de interés y maravillas arquitectónicas de diferentes épocas. Opciones teníamos muchas, lo que no teníamos era tiempo. Tras visitar el Museo Egipcio, y con un tren nocturno en el horizonte, Unai y yo valoramos las diferentes posibilidades, teniendo muy en mente que nos tendríamos que mover con las mochilas a cuestas, y decidimos que la zona de Khan El Khalili, el famoso bazar, era lo más asequible.

Del Museo Egipcio a Khan El Khalili
El metro de El Cairo es un sistema de transporte algo anticuado pero relativamente cómodo, eficaz y muy barato. Nos adentramos en Sadat, la parada correspondiente a la Plaza Tahrir, y, aunque al principio nos sentimos totalmente desorientados incluso para conseguir los billetes, con la ayuda de un mapa sacado de Google pudimos seguir los tímidos carteles (que, gracias a Alá, también estaban en alfabeto latino) y acabar en los andenes y paradas que queríamos.



A pasos agigantados hacíamos ojo y oído a las nomenclaturas árabes ya que, como el paso del alfabeto árabe al latino no es una ciencia exacta, los nombres aparecen de diferentes formas dependiendo de dónde mires. Hay que hacer uso de la intuición y la deducción.

Billete del metro de El Cairo: 2 EGP 0,1 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)

Para ir del Museo Egipcio a Khan El Khalili seguimos esta ruta:
- Línea amarilla: de Sadat a Attaba.
- Línea verde: de Attaba a Bab El-Shaaria.

3 millones de habitantes utilizan el metro cada día. ¿Os podéis imaginar cómo estaban los andenes y vagones en hora punta? Entrar en aquel tren me pareció una tarea imposible, pero de alguna forma lo conseguimos. Salir fue otra odisea. Las mochilas no ayudaban.


Foto tomada a la vuelta, con muchísima menos gente

El caso es que sobrevivimos al metro de El Cairo y aparecimos en El-Gaish, todavía a una distancia generosa de Khan El Khalili. Atraído por nuestro desconcierto apareció un chaval joven que se ofreció a guiarnos entre el caos. ¿Un oportunista? Veníamos muy concienciados con los truquitos sacacuartos como para caer tan pronto en uno. Le hicimos saber que queríamos ir solos, pero insistía en que no tenía nada que hacer y que con gusto nos llevaría hasta el souq. Yo, que en mi cabeza comenzaba a orientarme gracias al mapa de Maps.me, pensé que mientras nos llevara en la dirección correcta no teníamos nada que perder. Unai, en cambio, se mostraba más impaciente porque creía, y seguramente tenía razón, que al final nos pediría dinero.


Así que a este amable joven le dejamos las cosas claras: no le daríamos nada. Él, sin embargo, seguía acompañándonos asegurando que su intención no era cobrar nada, sólo ayudar. De acuerdo. Nos condujo, muy conversador, por la avenida Al Banhawi, a lo largo de la fantástica muralla milenaria de la ciudad vieja, y una vez frente a la imponente puerta de Bab al-Futuh le agradecimos la ayuda y le pedimos que, por favor, ahora que habíamos encontrado la calle principal del casco antiguo, nos dejara solos. Se fue sin poner más pegas, y supongo que viviremos con la duda de si sus intenciones eran altruistas o no. Da igual, lamentablemente en El Cairo y en todo Egipto no os podéis fiar de alguien que diga querer ayudaros. Es así.


Khan El Khalili, el souq de El Cairo Histórico
Estábamos al fin en Al-Muizz, calle principal que recorre de Norte a Sur El Cairo Histórico, la zona más antigua de la ciudad con más de mil años a sus espaldas. Si te gusta la arquitectura árabe medieval, Naciones Unidas dice que éste es el mejor lugar del mundo para ti. Un conjunto de mezquitas, calles angostas y palacios medievales exquisitamente conservados conforman el que es un importante centro de reunión y ocio tanto para locales como para turistas. Además es perfecto para alejarse del estresante tráfico de la ciudad porque durante el día es completamente peatonal.


Aunque las fachadas iluminadas y la luz de los objetos que abarrotan las tiendas a los costados son una visión muy llamativa, es una pena que no pudiéramos presenciar este conjunto histórico por el día, cuando la arquitectura y los detalles se pueden disfrutar en todo su esplendor. El hecho de ir cargados también nos frenó a la hora de sumergirnos por callejuelas y pasadizos, que es donde la magia de este bazar se despliega por completo.


También deberíais buscar el célebre café de El Fishawy, un establecimiento centenario que durante décadas ha atraído a intelectuales, literatos y turistas para buscar inspiración o conseguir una foto de su pintoresca y obsoleta decoración.

Habíamos llegado al final de Al-Muizz cuando un hombre interrumpió nuestro paseo hablando... ¡en euskera! La sorpresa fue máxima. ¿Por qué ese egipcio sabía euskera? Y, ¿cómo sabía que éramos vascos? Su intención quedó clara enseguida, Mohammed nos quería llevar a su tienda. Y aunque le dejamos claro que no iríamos, nos hizo tanta gracia que supiera euskera que quisimos invitarlo a un té...


El rato fue agradable, tomando té y yendo a cenar a un restaurante local de Khan El Khalili recomendado por él, pero la lección fue la misma: nadie se hará tu amigo porque sí (o casi nadie). Al despedirnos de él nos pidió dinero para "llevar cena a su familia", y una vez solos, haciendo cuentas, vimos que habíamos pagado por la cena cuatro veces el precio habitual. Sí, habíamos caído.


La decepción nos acompañaba cuando atravesábamos el caos que inundaba la noche cairota, pero creíamos que era bueno haber pasado por ello durante las primeras horas en el país. De camino al metro intentábamos hacernos oír entre los cláxones, la multitud, los rebaños de cabras en medio de la calle, movimientos reflejo para no ser atropellados... Si en Bangkok o Manila había conocido capitales desordenadas y ruidosas, El Cairo era un nuevo nivel. Por suerte mi agudo sentido de la orientación siempre está ahí para ayudarme, y no nos costó demasiado encontrar la parada de Bab El-Shaaria.

Billete del metro de El Cairo: 2 EGP 0,1 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)

Para ir de El Cairo Histórico a la Ramsis Railway Station:
- Línea verde: de Bab El-Shaaria a Attaba.
- Línea amarilla: de Attaba a Al-Shohadaa.

Aquella noche remontaríamos el Nilo hacia el mayor museo al aire libre del mundo: Luxor.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 Si no tienes cuenta, selecciona la opción "Nombre/URL".
 Puedes dejar el apartado "URL" en blanco.