marzo 06, 2018

Llegada a El Cairo y visita al Museo Egipcio


Piso África por primera vez, y no podía ser en otro lugar que en Egipto, el destino de mis sueños de infancia. Yo no jugaba con Action Mans, me pasaba la vida viendo documentales sobre faraones, películas sobre momias y dibujando a mis dioses preferidos. La revolución de 2011, la intensificación de los atentados terroristas... toda aquella inestabilidad truncó temporalmente mi deseo de pisar la tierra bañada por el Nilo, y llevado por el alarmismo llegué a pensar que mi oportunidad de visitar Egipto había pasado.

Por suerte las cosas vuelven a su cauce y, aunque los problemas no han abandonado el país, el turismo en Egipto vuelve poco a poco a su normalidad. Y allí estaba yo, desembarcando en un nuevo continente, preparado para poner cara a mis sueños.

Del aeropuerto de El Cairo al centro de la ciudad

Cuando se sale de la terminal comienza la guerra, una guerra por tu dinero. Decenas de taxistas y agentes de empresas de taxi intentarán que contrates sus servicios para llegar hasta el centro, hasta las pirámides... y si se lo pides seguro que hasta cualquier punto del país. Esta será la tónica general durante todo el viaje. Paciencia.


Terminal 3. Parada del bus entre terminales

Hay otra opción: el autobús público. Buses que parten desde el final del aparcamiento que hay frente a la Terminal 1 Hall 1, y llegan hasta el centro de El Cairo, normalmente hasta la estación que hay tras el Museo Egipcio. Si el vuelo no llega a la Terminal 1, un autobús gratuito te traslada hasta ella.

Autobús Terminal 1 - Abdel Moneim Riad (Museo Egipcio): 3 EGP 0,14 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)

Aunque estos autobuses dirección El Cairo pasan por el aparcamiento de la Terminal 1, parten de la Cairo Airport Bus Station situada unos 700 metros más al sur. Nosotros fuimos hasta aquí en busca del bus y, ayudados por un simpatiquísimo señor, preguntamos por uno que llegara hasta la Plaza Tahrir (Museo Egipcio).

¿Mucho lío por tu cuenta? Tienes otra opción:
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Que el autobús nos dejara justo al lado del Museo nos venía de perlas, porque precisamente ése era nuestro plan para el día de hoy. Como el clima no era muy favorecedor, decidimos adelantar el viaje a Luxor para esa misma noche y aprovechar la jornada para visitar el museo y algún que otro rincón de la ciudad. Lo malo es que casi todo tendría que ser con la mochila a cuestas.

El Cairo se desvelaba como una urbe enorme, polvorienta, ruidosa y en ocasiones destartalada que presumía de una ciudadanía moderna, bastante diversa, a la vez que nos sorprendía con rebaños de cabras en medio de la ciudad. Si creía que estaba entrenado en capitales caóticas, El Cairo me probó equivocado.

Visita al increíble Museo Egipcio

Cruzar la calle para llegar al museo ya nos dio una importante lección: que hay que tener nervios de acero para atravesar las carreteras egipcias y que los coches, como los perros, huelen el miedo y te pasarán por encima si lo muestras. La actitud correcta es la de domar al tráfico.


También descubrimos que a los jóvenes egipcios les encantan las cámaras grandes y que, cuando no te pidan una foto con ellos, te pedirán que se la saques para después agradecértelo aunque no lleguen a verla. Misterios de la vida.

El Museo de Tahrir es un vistoso edificio cuya elegancia de aspecto colonial ya parece indicar que dentro se guarda algo especial. Tras pasar el control policial que nos encontraremos en el acceso a todas las infraestructuras egipcias, acudimos a la taquilla para comprar las entradas y dejamos nuestras mochilas en la consigna.

Tickets Museo Egipcio:
- Museo Egipcio + Sala de las momias reales: 240 EGP 11,4 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)
(120 EGP con carné de estudiante*)
- Permiso fotográfico: 50 EGP 2,4 €
Cambio: 21 EGP = 1€ (aprox.)


*Aunque en algunos lugares os pedirán la ISIC (Carné Internacional de Estudiante), a Unai casi siempre le sirvió la tarjeta de su máster para pagar la mitad en los monumentos.

Las plantas del Museo se encuentran repletas de sarcófagos, estatuas, esfinges... Hay tanto y el plano arquitectónico está tan anticuado que algunas zonas dan la sensación de almacén. Uno puede pasarse horas admirando los detalles de cada reliquia y recorriendo los recovecos del edificio, plagados todos y cada uno de ellos de antigüedades de valor incalculable.





La sala de las momias reales, cuyo acceso se paga complementariamente a la entrada principal, expone los restos momificados de algunos de los mayores monarcas del antiguo Egipto. Impacta ver su piel milenaria envuelta en vendas ocres y comprobar que algunos han conservado hasta el pelo. Impresionante. Las fotos no están permitidas (y casi me echan intentando sacar una).

Puedes visitar el Museo Egipcio como parte de un tour por El Cairo
Apúntate un tour en español pinchando aquí

El tesoro de Tutankamón

Pero quizás la colección que más ojos atrae es la compuesta por el tesoro de Tutankamón, en la segunda planta, que allá por 1922 encontrara Howard Carter en su tumba del Valle de los Reyes. Siguen deslumbrando el oro y las delicadas formas de figuras, estatuas, muebles, vasos canope...




Al fondo de esta planta, en una habitación en la que no se permiten fotos, se encuentra el elemento estrella no sólo del Museo sino de toda la arqueología egipcia: la famosa máscara funeraria de Tutankamón. Una pieza exquisita y bellísima hecha de oro y minerales preciosos que cubría el busto del joven faraón tras su muerte. A su lado se exponen dos de los tres impresionantes sarcófagos dorados dentro de los cuales, como en el interior de una muñeca rusa, se conservó la momia de Tut durante miles de años. Los dos exteriores son de madera bañada en oro, pero el interno (primer plano en la imagen) es de oro macizo.


Fotos del maravilloso Google

Me habría pasado horas contemplando esa máscara... pero el simple hecho de llevar una cámara al hombro hacía que el gorila de seguridad no nos perdiera de vista, y al final acorté mi contemplación más por la incomodidad de estar siendo vigilado con sospecha que por propia voluntad.


Me vengué con esta foto desde fuera... Muajaja

El Museo Egipcio de Tahrir se quedó pequeño hace mucho tiempo. Gran parte de las reliquias serán dentro de poco trasladadas al nuevo Gran Museo Egipcio, en Guiza, que al parecer pretenden inaugurar este mismo año 2018. No será el fin del Museo de Tahrir, pero el GEM será el mayor y más importante museo de antigüedades egipcias del mundo, e incluirá colecciones que el público no ha visto hasta ahora. Al margen de su cercana inauguración, no se espera su finalización hasta 2022. Quizás sea una buena razón para volver a Egipto.

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