noviembre 25, 2017

Último día en Koh Kood, la isla perfecta


Ya había amanecido pero el sol aún no iluminaba nuestra cabaña. Era muy temprano, pero quería aprovechar la mañana antes de que llegara el mediodía y devolviéramos la moto. Alba se quedó en la cama mientras yo cogía la moto y me proponía visitar algunos de los lugares de ayer bajo una nueva luz.

El primer sitio al que me dirigí fue Klong Hin, la playa al sur de la isla, la cual esperaba encontrarme con marea alta. De nuevo caminé por una playa totalmente desierta y, esta vez sí, el agua turquesa avanzaba decidida hasta la sombra de las palmeras.


¡Esto es una playa y lo demás son tonterías!



Pero no tardé en regresar y conducir hasta Bang Bao para poder disfrutarla bajo las mismas circunstancias. Cuando la vi el día anterior supe que podía tratarse de una de las playas más alucinantes que tuviera la suerte de conocer, y efectivamente, bajo la calma de la mañana, Bang Bao se abrió paso a puñetazo limpio en mi lista de favoritas y acabó en el top 3.


Mi tradicional ceremonia fotográfica me llevó un rato pero después me senté en la arena, a acariciar esa blanca y fina arena, y simplemente disfruté del lugar.


Creo que fue la decisión más difícil de toda mi vida, pero eventualmente tuve que despedirme de Bang Bao y regresar a Klong Chao.


Excursión a la selva: cascadas de Klong Chao
Cuando me reuní con Alba ella tenía un plan en mente, visitar unas cascadas a pocos minutos de allí. Aunque pronostiqué que no habría agua, debíamos aprovechar la oportunidad que nos brindaba tener todavía la moto. El pedregoso e irregular camino hacia el interior de la selva fue una prueba de fuego para mi recién estrenada conducción, pero conseguimos llegar sin incidentes.

A la entrada, una simpática señora custodia una urna donde puedes introducir una donación. Efectivamente, la cascada estaba seca, aunque a sus pies se extendía un generoso lago verde. Con cascada o sin ella, fue una excursión curiosa para ver la cara selvática de Koh Kood.


Antes de devolver la moto, aprovechamos para conducir hasta uno de los pocos (si no el único) cajero de la isla. Necesitábamos sacar dinero de urgencia y pudimos hacerlo aquí. Os dejo en el mapa la localización de este cajero (a día de 2017). Es una oficina de Government Savings Bank, junto al hospital de Koh Kut.



Tras devolver la moto, Alba y yo tomamos una decisión unísona: queríamos regresar a Ao Noi. Al fin y al cabo, sólo nos separaba de ella una caminata de pocos minutos. Y qué decir de Ao Noi... pues que es perfecta.


Comer o cenar en Koh Kood
A lo largo de la carretera que atraviesa Klong Chao encontraréis pequeños y coquetos locales donde comer o cenar. Hoy almorzamos en el Sunset Bar, un agradable restaurante apostado sobre la desembocadura del río, con unas bonitas vistas del estuario y los manglares.

Sunset Bar
Ubicación

Atardecer a la altura de una despedida
Y para despedir el día, nuestro último día completo en Koh Kood, regresamos al primer lugar que nos dio una pincelada de esta isla: la playa de Klong Chao. De nuevo, atravesamos los lujosos resorts y salimos al arenal iluminado por el sol dorado.


Aquel atardecer los superó a todos.



Decidimos cenar en el Goodview Coffee y despedir el último atisbo de luz desde las alturas, con todo el mar a nuestros pies. Más nos valía absorber estas horas en Koh Kood, porque serían las últimas. A Alba le esperaba Camboya. A mí Filipinas.


2 comentarios:

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