agosto 30, 2017

Riviera Maya Low Cost (Lo mejor en 3 días)


Los que me conozcan estarán preocupados por este nuevo destino y el cambio tan radical que aparenta en mi forma de viajar: Cancún, zona hotelera, resorts cinco estrellas y pulserita en la muñeca para que no me falte de nada. Calma lectores, de Cancún no he pisado más que su aeropuerto y no he tenido a ningún botones cargando mi maleta.

Y es que mis gustos siguen siendo los mismos: me siguen repeliendo los hoteles celestiales, me siguen aburriendo profundamente las playas paradisíacas y sigo prefiriendo estar al ras del suelo para mezclarme con la gente cotidiana. Afortunadamente, la oferta de la Riviera Maya va mucho más allá de su estereotipo. De la Riviera Maya me llamaban la atención varias cosas: ver el Chichen Itzá (una de las siete maravillas del mundo), ver el cenote Ik Kil (la piscina natural más espectacular del planeta según Lonely Planet), nadar con tiburones ballena, visitar la isla de Holbox, hacer snorkel en el cenote Dos Ojos (uno de los sistemas de cuevas submarinas más grandes del mundo) y sacarse alguna foto chula en las múltiples playas de Tulum.

Presupuesto según Internet...
El problema es que solo tenía tres días, las distancias entre sitio y sitio eran importantes y aparentemente todas estas actividades se ofrecían en paquetes. Paquetes muy caros, además. Hagamos un cálculo rápido a través de las ofertas en Internet de lo que podría suponer realizar todas estas actividades:
  • Tres noches en un hotel de Cancún: 300 €
  • DÍA 1. Tour Chichen Itza desde Cancún (incluye cenote Ik Kil): 50 €
  • DÍA 2. Tour Tiburón Ballena desde Cancún: 120 € (+20 € alquiler equipo)
  • DÍA 3. Tour Cenote Dos Ojos (Tulum) desde Cancún: 65 €
Total, que se nos pone el plan en un presupuesto de 555 € para tres días (sin incluir comidas ni vuelos). Muy caro, la verdad. Y no solo eso, sino que visitando las actividades con tours se pierde mucha calidad en las experiencias: visitar las actividades con tour te obliga a ir en un horario concreto, en las horas con más aglomeración de gente y perdiéndote el amanecer/atardecer de los eventos (los fotógrafos sabréis a lo que me refiero). Ir en tour tampoco te permite disfrutar de eventos complementarios como el espectáculo nocturno de luces y sonido “Noches de Kukulkan” en Chichen Itzá o darte un paseo por las playas de Holbox en la excursión del tiburón ballena (ya que tienen un planning cerrado y se limitan a ofrecer lo contratado). Lo mismo pasa con el cenote Ik Kil, es precioso sí, pero si al ambiente le sumas tantos turistas con chalecos salvavidas, el sitio pierde su gracia. Y, sobre todo, lo que menos me gusta de los tours es que no te despegas de esa atmósfera turística desde que sales hasta que llegas al hotel. Yo no quiero estar rodeado de familias canadienses y noruegas, yo quiero estar rodeado de mexicanitos.


Nuestro presupuesto low cost
¿Y qué solución propones, Unai? Pues la de siempre. Alquilar un coche y evitar contratar ningún tour privado. Montarte el viaje a tu bola. Al alquilar el coche, alquilo mi medio de transporte, mi hogar para tres días y, lo más importante, mi FLEXIBILIDAD.

De antemano os digo que vais a tener que echarle dos cojones para dormir en un coche en la Riviera Maya, ya que sus 30 grados de mínima y la cantidad terrible de mosquitos no os van a garantizar una noche angelical. Pero bueno, si yo he podido, seguro que vosotros también; así que ánimo, a cansaros mucho durante el día para que llegue la noche y caigáis rendidos.

Recalculemos cómo quedaría, en esta nueva versión, nuestro presupuesto:
  • Alquiler de un coche para tres días: 150 € 
  • Gasolina: 30 € (es bastante barata) 
  • Entrada Chichen Itzá para extranjeros: 12 € 
  • Entrada espectáculo “Noches de Kukulkan” en Chichen Itzá (OPCIONAL): 23 € 
  • Entrada cenote Ik Kil: 4 € 
  • Actividad Tiburón Ballena en Holbox (equipo incluido): 90 € 
  • Entrada cenote Dos Ojos: 12 € 
El nuevo presupuesto desciende a 298 € (321 € si incluimos el espectáculo “Noches de Kukulkan”). Es decir, se nos quedaría prácticamente en la mitad de lo que sería el viaje convencional que realiza el 98% de los turistas.

Veamos ahora qué tal me fue a mí.

DIA 1. Cenote Ik Kil y Chichen Itzá
Como decía más arriba, uno de los fuertes de este viaje era visitar el cenote Ik Kil, una piscina natural que parece casi imposible de creer. Sin embargo, en las fotos que uno puede ver por Internet, se observa tanta aglomeración de turistas que pierde parte del encanto.

Por eso mismo, haciéndome pasar por un fotógrafo de una revista de viajes, les escribí a los responsables del cenote para pedirles acceso una hora antes de su horario de apertura y poder sacar algunas fotos para un artículo. De esa manera disfrutaría de mi cenote yo solito en todo su esplendor (a veces hay que echarle un poco de cara a la vida, oye). No solo me permitieron el acceso, sino que no me dejaron pagar la entrada y me recibieron con refrescos y comida.


Estuve allí toda la mañana y por la tarde iría a visitar la pirámide de Chichen Itzá. Al igual que con el cenote, quise evitarme la masa de turistas que vienen en autobuses desde Cancún y decidí entrar a las ruinas sobre las 17:00, justo al cierre de la venta de boletos.

Por lo que uno puede leer en Internet, Chichen Itzá está tomando mala fama debido a la permanente invasión de los mercaderes locales y vendedores de souvenirs. Yendo tan tarde, me encontré a muchos recogiendo y no sufrí tanto acoso. Por lo demás, un sitio digno de ver (quizás no tan espectacular como las otras dos maravillas que he visitado Machu Picchu y Taj Mahal, pero merece la pena).


Por la noche mi plan sería ver el espectáculo de luz y sonido que proyectan sobre la misma pirámide: el espectáculo "Noches de Kukulkan". Ya que estaba ahí me parecía una pena perdérmelo. Sin embargo, me decepcionó bastante, llegó incluso a aburrirme y me pareció excesivamente caro. 

DIA 2. Isla de Holbox y nado con tiburón ballena
Otro imprescindible de este viaje era la actividad de nadar con un tiburón ballena. Afortunadamente, la temporada para ver al tiburón ballena coincidía con mis fechas (Julio-Septiembre) y me planté el segundo día en la misma isla de Holbox (tomando un barco desde Chiquilá) para contratar la actividad desde allí. La diferencia de contratar la actividad con embarcaciones locales o hacerlo con agencias externas os las podéis imaginar: el servicio es algo más humilde, las lanchas están peor pintadas y no nos incluirán un ceviche a bordo, pero el precio es considerablemente más bajo y el trato creo que es más familiar.


Fui muy afortunado con la actividad porque tuve al tiburón ballena extremadamente cerca. De las experiencias más impactantes que he vivido nunca. Tanta fue la adrenalina que le pedí al capitán una segunda inmersión (me vio tan emocionado que me dejó volver a tirarme), pero esta vez sin chaleco salvavidas (para poder sumergirme más profundo y tener al tiburón mucho más cerca). En realidad está prohibido, pero durante el viaje hice buenas migas con el capitán e hizo la vista gorda. Creo que estas son las ventajas de las actividades ofrecidas por gente local, no sé si en una superembarcación más seria me hubieran dejado tirarme sin salvavidas :/

Terminé el día dándome un paseo por la Isla de Holbox y sacando varias fotos al atardecer. Jornada muy completa.


DIA 3. Cenote Dos Ojos y Playa Paraíso
Y el último gran atractivo de este viaje era el cenote Dos Ojos. Es un gigantesco cenote con cuevas, estalactitas y estalagmitas submarinas que impresiona un montón. Es el escenario donde se grabó la película "The Cave", un escenario espectacular aunque la película sea una mierda.

Hay tres formas de ver el cenote: la primera ir por libre, pagar la entrada sencilla (12 €) e investigar tú mismo aquello; la segunda es contratar un guía (por unos 5 € adicionales), te meten en grupos de unas 10 personas y te llevan por todos los lados interesantes con sus respectivas explicaciones; la tercera —y la que hice yo—, es contratar una fotógrafa (por unos 20 € adicionales) la cual te lleva a ti solito por todo el recorrido sacándote fotos con una cámara acuática profesional. Sería el equivalente al servicio con guía, pero mucho más exclusivo y con un bonito recuerdo ;)


La tarde la eché en la Playa Paraíso de la costa de Tulum, ya que es considerada una de las mejores playas de todo Yucatán. Muy fotogénica sí, aunque rápidamente me aburrí de tomar el sol y pegarme un par de baños. De todas maneras, no fue un mal plan para terminar el viaje.



POSDATA: Que nadie se piense que con los presupuestos teóricos que aquí se exponen se saca el viaje adelante. Siempre (y cuando digo siempre es SIEMPRE), surgen gastos inesperados. Por ejemplo, perder el dinero de la reserva del alquiler del coche por llevar tarjetra de débito, en vez de crédito, o que un policía te sople 100 € (pura corrupción) porque te amenaza con quitarte el carnét de conducir. Los viajes siempre salen más caros de lo que uno se espera. Así es esto.

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