diciembre 11, 2016

Mis últimas fronteras


Seamos honestos, a todos nos gustaría hacer algo único, especial. A todos nos gustaría pisar un lugar que el gran porcentaje de humanos no ha pisado antes, ver algo que poca gente ha tenido la oportunidad de ver. Bueno vaaaale... a casi todos.
Hemos soñado con romper la barrera física que nos une a esta Tierra y visitar el espacio. ¿Quizás la luna? ¡Ser el primero en Marte! ... Puede que esas metas sean inalcanzables, no importan las muchas frases motivacionales sobre la inexistencia de objetivos imposibles que haya, con toda probabilidad no seremos astronautas.

Pero aquí abajo, a ras de suelo, sin gravedad contra la que luchar, me gusta pensar que no hay barreras. Todos tenemos nuestros sueños, y los míos tratan sobre llegar a lugares a los que no estoy inicialmente destinado a ir o presenciar cosas que superarían mi propia imaginación.

Pisar la Antártida
"¿Qué se te ha perdido ahí, Dabid?" Nada. La pregunta es qué tengo por encontrar. Lo inhóspito, lo poco explorado, el misterio... Ir a la Antártida es una de las últimas aventuras de la Tierra, y estoy decidido a encontrar la manera de llegar hasta allí.
Ciertos cruceros y buques de exploración llevan a viajeros hasta las costas de la península Antártica desde el sur de Sudamérica. Eso sí, valen mucho mucho dinero.


El mundo glacial de Groenlandia
Quizás siento debilidad por aquellos lugares que también son débiles, que podrían desaparecer algún día. La enorme masa de hielo que recubre Groenlandia está desapareciendo, y siento la necesidad de visitar aquel paraje congelado antes de que cambie para siempre.
Casitas de colores al borde de aguas heladas, montañas que luchan por sobrevivir al arrasador paso de los glaciares, una isla perfilada por el hielo. Sin duda, es una de mis últimas fronteras, y también es una de las últimas joyas de este planeta a punto de sucumbir a nuestro efecto.

Auroras boreales
Ligado a mi deseo de visitar tierras árticas, de avistar el comportamiento curioso de un oso polar, de ver el tenue reflejo rosado del ocaso en la superficie blanca del paisaje... se encuentra mi sueño de ver las Luces del Norte. Cuantos más vídeos y fotos de esas luces mágicas veo, más me maravillan. Los nuevos sensores fotográficos han permitido grabarlas en tiempo real, y nunca hubiera imaginado que danzarían así. Estar bajo ellas debe ser impresionante.
Ya publicamos un artículo sobre la mejor manera de ver auroras boreales que podéis encontrar aquí.


Acercarme a los volcanes más aislados
Ya hablábamos el otro día en este articulo sobre la epicidad y atracción de los volcanes más activos del mundo. ¿Qué hay más exótico que aventurarse hacia el resplandor rojo de la lava en una isla en medio del océano? Vanuatu e Isla Reunión son dos lugares que desde pequeño me han transmitido un aura de misticismo, como si pertenecieran a otra dimensión. Espero poder contemplar el fuego con mis propios ojos algún día.

Nadar con ballenas
Hace poco veía un vídeo en internet de varios nadadores siendo sorprendidos por una ballena jorobada, emergiendo desde las oscuras profundidades para sacar todo su cuerpo fuera del agua mediante un salto espectacular. Sólo de pensar lo que supondría presenciar eso, estuve a punto de soltar alguna lagrimita. Estar cerca, compartir medio, con los seres más grandes del planeta supondría una emoción imposible de explicar y una cura de humildad. No sé dónde podré encontrarlas (probablemente en el Pacífico Sur), ni cómo, pero sé que quiero hacerlo.


¿Y las tuyas cuáles son?

2 comentarios:

  1. Mis suenos mas que con sitios inalcanzables (que tambien), los identifico mas con personas/experiencias inalcanzables. Ir a un programa de supervivencia de la tele, ser acogido por una familia nativa espectacular, conocer a Sabina o al Dalai Lama.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto exacto. A ese tipo de sueños me refiero. 👍

      Eliminar

 Si no tienes cuenta, selecciona la opción "Nombre/URL".
 Puedes dejar el apartado "URL" en blanco.