agosto 29, 2016

Consejos para comer "barato" en Noruega

Llevar comida desde casa
Una de las cosas que sabíamos que tendríamos que hacer para ahorrar mucho dinero en Noruega era llevar comida de casa. Nos las arreglaríamos para cargar hasta los topes una maleta y así cubrir la mayor parte de las comidas del viaje. Además, mucha parte de nuestra aventura tendría lugar en sitios apartados, donde no siempre sería fácil encontrar los alimentos idóneos para, por ejemplo, una larga excursión por la montaña.

Así que nos fuimos a un supermercado con una lista aproximada de las cosas que podríamos llevarnos, y finalmente llenamos esta maleta con casi 23 kilos de comida.


¿El qué? Embutidos, fuet, galletas, bollería, sopas de fideos, noodles, latas de atún...

Comprar en supermercados
Te lleves la maleta llena de comida o no, la siguiente solución pasará por comprar tu comida en los supermercados de allí. Nosotros teníamos que recurrir a ellos para la leche, el zumo, el pan... u otros caprichos. Seguirá siendo caro, pero no tanto como comer de restaurante.

Las franquicias de supermercado más reconocidas son Rema 1000, KIWI, Coop, Spar... Compara precios y opta por las marcas blancas como "First Price". Aquellos establecimientos en los que ponga "Mini Pris" serán más baratos.

Un ejemplo en Rema 1000:
Zumo + Leche + Barra de pan: 79,9 NOK 8,6 €

Cambio: 9,3 NOK = 1€ (aprox.)

Cuando estés allí aprenderás cómo funciona la curiosa máquina de cortar pan que tienen todos los supermercados... La verdad es que es muy útil para viajeros precarios como nosotros.


Cocina tu propia comida
Si en base al anterior consejo puedes hacerte con los ingredientes y cocinar tú mism@ la comida, mejor que mejor. Así no tendrás por qué alimentarte en frío durante todo tu viaje. Para eso necesitarás estar alojado en una cabaña, camping o apartamento con cocina que puedas usar libremente. En algunos campings tendrás que pagar aparte por ella, pero en otros será gratuita.

La otra opción es agenciarte tu propio camping-gas, como hicimos nosotros. Te recomiendo llevarte tu propio quemador (algo que ahorras) y allí hacerte con la bombona. Nosotros teníamos un quemador comprado en Decathlon para la marca Campingaz y encontramos una bombona de dicha marca en un Intersport de allí.


Aprovecha los mercados
Si encuentras un mercado de comida autóctona en la calle es habitual que los propios vendedores te ofrezcan probar de todos los productos. Con la tontería, puedes acabar llenando medianamente el estómago, o al menos calmando el hambre durante algunas horas.

El mercado de Bergen es famoso por esto. Explora sus puestos, habla con los vendedores (gran cantidad de ellos serán españoles), e irás picando de aquí y de allá. No solamente será una experiencia culinaria, sino también social. Y oye, si algo te gusta especialmente, siempre podrás sentarte a comer.


El método "vagabundo"
Lo que voy a contar ahora es políticamente incorrecto. Suena (y se lee) feo, pero créeme, abriendo un poco la mente es un consejo realmente útil y que no tiene por qué avergonzarnos.

¿Rebuscarías en la basura? Nosotros lo hicimos. No hablo de ir a un vertedero y comer cualquier cosa... Hablo de abrir el contenedor de un supermercado y coger comida que acaban de tirar porque... ¡quién sabe! Es fea, nadie la quiere, la fecha de caducidad es de ayer... Pero el caso es que se trata de comida en perfecto estado que hace 20 minutos estaba en una estantería lista para su consumo.

Evidentemente no todo lo que encuentras ahí está en buen estado, pero el sentido común te dirá lo que puedes comer y lo que no. Francamente, tras la explicación sigue sonando mal, pero si os digo la verdad, creo que aprovechar toda esta comida debería ser obligatorio en cualquier país del mundo. Así que no te sientas mal, y al menos plantéatelo.

Comí fruta riquísima durante nuestro viaje gracias a esta técnica. Fruta que no entiendo qué hacía en la basura...

0 comentarios:

Publicar un comentario

 Si no tienes cuenta, selecciona la opción "Nombre/URL".
 Puedes dejar el apartado "URL" en blanco.