enero 14, 2016

Tu viaje: Marita y Cecilia en el Sudeste Asiático


Ya sabéis que podéis mandar itinerarios, anécotas o fotos de vuestros viajes si queréis compartirlos con todos nosotros. Marita y Cecilia, madre e hija, inauguran esta sección con el viaje que hicieron el año pasado al Sudeste Asiático. ¡Gracias chicas!

"Pasamos de la modernidad de Kuala Lumpur al orden de Singapur... al subdesarrollo de Indonesia... y a la represión de Brunéi."

Viajeras: Marita y Cecilia
Lugar de origen: Buenos Aires, Argentina.
Países visitados: Emiratos Árabes Unidos, Malasia, Singapur, Indonesia y Brunéi.
Duración: 38 días (27/01/2015 - 5/03/2015)

ITINERARIO
Día 1. Salida de Argentina
Día 2. Llegada a Dubai
Día 3. Recorrido por Dubai
Día 4. Kuala Lumpur (Central Market - Chinatown - Templo Mahamariamman)
Día 5. Kuala Lumpur (Petronas - Reserva forestal de Bukit Nana - Torre KL)
Día 6. Kuala Lumpur (Batu Caves - Antigua estación de FFCC - Mezquita nacional - Plaza Merdeka)
Día 7. Kuala Lumpur (Lake Gardens - Shopping Sentral - Little India - Palacio de Abdul)
Día 8. Singapur (Centro - Hotel Raffles)
Día 9. Singapur (Flyer - Marina Sands Bay - Museo de Ciencias y Arte - Gardens of the Bay)
Día 10. Singapur (Orchard Road - Jardín Botánico - Clarke Quay y Boat Quay - Hotel Fullerton - Distrito Cívico)
Día 11. Singapur (Museo Nacional - Fort Canning - Museo de Arte Moderno - Hotel Raffles)
Día 12. Isla Sentosa
Día 13. Singapur (Distrito Cívico - Parque Merlión - Teatro de la Esplanade - Little India - Barrio Árable - Jardines de la Bahía)
Día 14. Singapur (Chinatown - Park View Square)
Día 15. Yakarta
Día 16. Yakarta (Puerta Sunda Kelapa - Plaza Fataillah - Café Baravia - Glodok - Indonesia Mall)
Día 17. Yakarta (Museo Histórico Nacional - Monas)
Día 18. Yogyakarta
Día 19. Yogyakarta (Palacio del Sultán - Prambanan)
Día 20. Yogyakarta (Taman Sari - Mezquita subterránea - Volcán Merapi)
Día 21. Yogyakarta (Borobudur)
Día 22. Lombok (Senggigi)
Día 23. Senggigi (playa)
Día 24. Senggigi
Día 25. Senggigi
Día 26. Bali (Kuta)
Día 27. Kuta
Día 28. Kuta
Día 29. Bali (recorrido por la isla)
Día 30. Brunéi
Día 31. Brunéi (Water Village y Reserva de monos - Hotel Empire - Mercado Tamu)
Día 32. Brunéi (Mezquita Bolkiah - Palacio del Sultán - Mezquita de Omar - Mercado Gadong)
Día 33. Brunéi (Museo de la Casa Real - Museo Histórico - Feria de la Regata)
Día 34. Kuala Lumpur
Día 35. Kuala Lumpur (Low Yat y otros shoppings)
Día 36. Kuala Lumpur (Petronas - Distrito Financiero - Shoppings)
Día 37. Dubai (IBN Battuta - La Marina)
Día 38. Vuelo a Buenos Aires.

Escribe Marita:

El plan comenzó en octubre de 2014. Sacamos los pasajes por Fly Emirates para el 27 de enero de 2015. La salida era desde Buenos Aires, con parada de casi un día en Dubai y desde allí partiríamos hacia Kuala Lumpur.
Durante esas horas en Dubai fuimos a la playa de Jumeirah y visitamos varios shoppings.

Llegadas a Kuala, nos quedamos cuatro día porque luego de nuestro circuito volveríamos a KL durante tres días más. Allí abordaríamos el avión hacia Dubai, nuevamente por algo menos de un día y después... Buenos Aires.

Malasia nos sorprendió por la organización en cuanto al transporte urbano. Hay una línea de buses urbanos llamados "KL GO" que tiene cuatro ramales y permite visitar la ciudad de forma gratuita, subiendo y bajando donde quieras.
Pero lo más sorprendente fue ir a las Batu Caves, a pocos kilómetros de la ciudad y donde tuvimos la suerte, el domingo 1 de febrero, de presenciar la celebración hindú del Taipu San. Eran miles de personas, muchas con la cabeza rasurada, muchos hombres y mujeres ataviados con túnicas amarillas, flores en el cabello, portando sobre la cabeza tarros de leche, todos cantando y con un orden excepcional. Nos invitaban a participar y por supuesto no nos perdimos esa maravilla. Se notaba que algunos de los participantes estaban en estado de trance, con los ojos desorbitados, enjoyados, con ganchos en la espalda de donde salían cordones que arrastraban plataformas de madera y con las cuales habían caminado toda la noche desde la ciudad. Llegados a estas cavernas, debían subir con ellas los 272 escalones hasta arribar a la primera cueva.
Sobre la plataforma se encontraba el dios elefante, al que reverenciaban. Nosotras nos mezclábamos con ellos y contestaban a nuestras preguntas sin ningún tipo de celo, al contrario, difundiendo las premisas de esa fiesta.

Desde la ventana de nuestro hotel se veían las Torres Petronas. Subimos una vez y después fuimos casi todos los días porque el lugar es precioso. Dimos muchas vueltas en tren y subterráneo para llegar, eso lo debemos capitalizar pero el último día se nos prendió la lamparita y dijimos "¡Vamos caminando!". Quedaban en línea recta a no más de diez cuadras.

Sacamos los pasajes en bus para ir a Singapur, que no queda muy lejos. De paso conocíamos los paisajes de Malasia pero ¡sorpresa! la distancia que cubre KL-Singapur son plantaciones y más plantaciones de palmera para aceite. Han desquiciado mucho la naturaleza con esto y fue muy grave para la rica fauna que allí vivía, ya que desmontaron la selva natural para la palma.

Singapur es otro mundo. Es el orden, la organización, el respeto, la limpieza, la grandiosidad del arte y una historia riquísima. Afortunadamente nos quedamos siete días pero es un lugar al que desearía volver.
No hicimos compras porque el cambio no nos favorecía, sólo recorrimos y nos quedamos con la boca abierta a cada paso. Por las noches íbamos a tomar una copa al Hotel Raffles o al Hotel Fullerton, que son históricos en Singapur. Se puede visitar de forma gratuita el Museo de Arte Moderno y por poquísimo dinero el Museo Histórico. Para nosotras tenía un condimento adicional ya que mi padre estuvo destacado aquí durante la Segunda Guerra y nos hablaba maravillas de este puerto-ciudad-estado.
A todos lados se puede llegar caminando, sólo tomamos tren para ir a la Isla Sentosa, donde se encuentra el extremo sur de Asia continental y que tiene playas soñadas. Aquí también se encuentra un parque de Disney. Como en muchos lugares del Sudeste Asiático, hay un barrio indio y un barrio chino que merecen la pena ser visitados.


El aeropuerto tiene hasta un mariposario, es deslumbrante. Aquí tomamos un avión a Yakarta, capital de Indonesia.

No es una ciudad muy ordenada, es enorme y alrededor de nuestro hotel había miles de carritos que vendían comida económica pero no nos atrevimos a comer nada aquí. Para mí, lo más destacable fue la visita al Museo Histórico Nacional. Es imperdible porque explican que cada isla tiene sus costumbres y su etnia, sus comidas, instrumentos musicales, usos y costumbres.
Nos pareció mentira que frente a la pobreza se levantaran malls que no hemos visto ni en Dubai.

Luego de tres días en la capital nos dirigimos en tren a Yogyakarta. El panorama desde el tren es de arrozales en bancales tal como se ve en las películas. Aquí nos quedamos cuatro días y visitamos los templos de Prambanan y Borobudur, ambos Patrimonio de la Humanidad. Hay que verlos y es fácil llegar en buses de línea.

Tras Yogyakarta volamos a la isla de Lombok, donde nos quedamos cuatro días disfrutando las playas y los precios muy acomodados para todo. Desde aquí partimos en catamarán a Bali. Esta fue la parte dramática porque, a pesar de la poca distancia, agarramos la cola de un tifón que a poco da la vuelta a la embarcación.

En Bali esperábamos la isla soñada. Siempre se habla de un destino para ricos. Caramba que fue una desilusión. La playa frente a nuestro hotel, Kuta, estaba sumamente sucia. La explicación era que los australianos van a hacer cualquier cosa. Y lo comprobamos al recorrer las calles principales y ver gente gritando y tomando cerveza de forma absolutamente caótica.
Cambiamos de playa y. si bien la naturaleza es pródiga como en todo el Sudeste Asiático, las arribazones de algas eran insoportables y los vendedores ambulantes no nos daban paz. De diez días que nos pensábamos quedar nos quedamos sólo cuatro, y volamos al Sultanato de Brunéi.

Tiene lo suyo... La prolongación cerca del puerto de una ciudad sobre palafitos, los monos que se avecinan, las mezquitas, el Hotel Empire que fue construido para residencia de la familia real y hoy es una de las plazas más importantes para el turismo chino, la ostentación de construcciones palaciegas...
Debo decir que no se puede fumar, ni beber, ni bailar. Cuando preguntamos si se podía bailar la respuesta fue "Durante las fechas patrias y sólo bailes tradicionales".
Recorrimos en buses de línea todo el Sultananto pero hay que tener en cuenta que hacia algunos lados el último bus es a las 16 horas. Decidimos quedarnos y luego, para no volver en taxi y pagar 25 dólares, preguntábamos y nos traían al centro de la ciudad por 15 dólares.
No hay bellos restaurantes ni cafés elegantes. Parece que el divertimento de los que viven aquí es salir de compras. Llega casi todo de China a precios harto convenientes.

Nos quedamos cuatro días y volvamos nuevamente a Kuala Lumpur, donde nos quedamos tres días más. Les doy un dato interesante. Nos hablaron de tantos malls donde hacer buenas compras... sin embargo, en el shopping de la base de las Petronas es donde encontramos los mejores precios y los elementos de más fina calidad.

Desde aquí volamos a Dubai, donde nos quedamos casi un día. Hay un barrio llamado "La Marina", bellísimo para recorrer, ir a cenar, a tomar algo o a fumar shisha. Después de eso, a Buenos Aires nuevamente.

Fue una grandísima experiencia. Quiero acotar que hay que tener conocimientos de inglés, sólo con español la visita se hubiese complicado mucho.

2 comentarios:

 Si no tienes cuenta, selecciona la opción "Nombre/URL".
 Puedes dejar el apartado "URL" en blanco.