diciembre 13, 2017

Sobre embajadas, terroristas y Cebu City


Un par de días antes, peleándome con el WiFi de White Hauz, había conseguido un vuelo de Puerto Princesa a Cebu sobre las 12 del mediodía. Para llegar a tiempo reservé un asiento en la furgoneta más temprana que saliera de Port Barton y pagué un extra por que me dejara en el aeropuerto.

Furgoneta de Port Barton a Puerto Princesa: 300 PHP 5,6 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

+ 150 PHP (directo a aeropuerto)

Cuando salí a la calle cargando mi mochila el sol no había salido y el pueblo parecía desierto. Esperé unos minutos mientras daba vueltas sobre mí mismo, nervioso e impaciente por lo que estaba por venir, y al poco rato una furgoneta dobló la esquina.

Junto a mí iba una chica española que regenta un restaurante en Port Barton llamado Big Mama. Ella y muchos otros locales y extranjeros que durante tres horas viajamos apelotonados como sardinas se bajaron al llegar a la ciudad. A mí y a otro par de viajeros la furgoneta nos trasladó hasta el aeropuerto.

El viaje toma un tono tétrico: ¿terroristas?
Durante este trayecto, una chica rubia interrumpió la conversación con su compañero para girarse hacia mí, posando su brazo sobre el respaldo del asiento, y preguntarme: "Perdona, ¿vas al aeropuerto? ¿A dónde vuelas?" "A Cebu" le respondí. "Ya. Nosotros también. Pero hemos leído un aviso de la embajada estadounidense que recomienda no viajar a Cebu." Creía que sabía a lo que se refería cuando comencé a explicar "No os preocupéis. Donde hay peligro es al sur de Mindanao---" Pero me interrumpió. "No, no. Es un aviso que han emitido hoy, alertando sobre posibles ataques terroristas y secuestros en Cebu y Bohol." Me quedé ojiplático, negándome a creerlo. Los estadounidenses y su alarmismo... pensé. Entonces me pasaron la web de la embajada americana y leí el aviso yo mismo. Era reciente y detallado, y afirmaban tener información suficiente como para sospechar que los terroristas islámicos del mar de Sulu planeaban algo gordo en Cebu o Bohol. Me puse algo nervioso, sobre todo porque sabía que no cancelaría mi viaje, tendría que enfrentarme a la incertidumbre.


En el aeropuerto me reencontré con Roberto y Nolwen, que llevaban en Puerto desde el día anterior. Ella volvía a Manila pero él compartía trayecto conmigo hacia Cebu. No sé si hice bien en contarle lo que acababa de leer porque se puso muy nervioso. Repetía "No salgo del p*to apartamento" mientras yo me reía.

Vuelo de Puerto Princesa a Cebu: 4770 PHP 90 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Cebu Pacific

Alojamiento en Cebu City
Llegamos a Cebu a tiempo para que yo pudiera viajar hacia el norte y acercarme a mi siguiente destino, Malapascua, pero Roberto había alquilado un bonito apartamento en la ciudad para varios días y me ofreció compartir gastos de la primera noche y marcharme a primera hora de la mañana. Me pareció bien relajar un poco el ritmo del viaje.

Apartamento en Cebu: 1000 PHP 18,8 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)
(Pagué la mitad, 500)
Tipolo Tree Apartments
- Baño, cocina, terraza, aire acondicionado, WiFi muy bueno...
Reserva uno de estos apartamentos en Cebu pinchando aquí
O busca otros alojamientos en Cebu aquí. Booking.com

Cebu City era una especie de Manila en miniatura. Más pequeña que la capital, sí, pero aun así grande y caótica. El apartamento se encontraba en una urbanización residencial muy tranquila, lejos del centro. Poco había para hacer por aquí, pero nos las arreglamos para recorrer avenidas colindantes, algún que otro centro comercial, y pasar junto a clubs nocturnos de extravagantes fachadas iluminadas. De noche, Cebu, aunque no del todo insegura, resulta algo amenazante. Con esquinas marginales y pobreza por doquier, desgraciadamente.

En el nuevo día me despedí de Roberto y tomé un GrabTaxi hacia la North Bus Terminal. De camino consulté mi móvil y las nuevas noticias me abofetearon la cara: Un grupo de barcos repletos de supuestos terroristas ha desembarcado en una población de Bohol y han abierto fuego contra la policía causando varios muertos. No me lo puedo creer, ¡no me lo puedo creer!

Diario anterior: Me despido de Palawan en la White Beach de Port Barton
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diciembre 07, 2017

Itinerario de viaje: 22 días en Tailandia


Mi segunda vez en Tailandia fue algo más casual que organizado. El principal motivo: volver a Koh Tao para obtener el certificado de buceo Open Water. Pero ya que estaba por allí, podía aprovechar para descubrir -y REdescubrir- algunos rinconcitos del país.

Puedes leer el diario completo pinchando aquí

Día 1: Bilbao Londres Bangkok

Día 2: Bangkok

Día 3: Bangkok

Día 4: Bangkok Ayutthaya

Día 5: Ayutthaya Bangkok (Nocturno) Chumphon

Día 6: Chumphon Koh Tao

Días 7-15: Koh Tao

Día 16: Koh Tao Chumphon

Día 17: Chumphon Bangkok

Día 18: Bangkok Trat Koh Kood

Día 19: Koh Kood

Día 20: Koh Kood

Día 21: Koh Kood Trat Bangkok

Día 22: Bangkok Manila

De las islas Perhentians a otro paraíso: Kapas

Estuve tentado de quedarme en Perhentians por culpa de D'Lagoon y su solitaria playa, por culpa de aquella vida distendida y sin la más mínima preocupación en el norte de la isla. "¿Me encontraré con algún tiburón haciendo snorkel?" "¿Qué tal lucirá la Turtle Beach ahora mismo?" "¿Cómo será el atardecer de hoy?" "¿Qué plato rico pido para comer?" Así funcionaba mi cabeza estos días, viviendo sin cartera, sin calzado, sin tiempo.

Ignacio y Daniela intentaban convencerme para que me quedara mientras yo intentaba convencerles para que se vinieran a Kapas. Creo que Daniela estuvo a punto de ceder. Finalmente me despedí de ellos, pagué el total de mis consumiciones y alojamiento en D'Lagoon, y dije adiós a la playa que había sido mi hogar estos días.


Existen varios horarios en los que la lancha de regreso puede pasar a buscarte. Sólo hay que notificárselo al staff de D'Lagoon el día anterior. El viaje de vuelta se encuentra dentro del billete ida/vuelta de 70 RM que se adquiere para llegar a las islas.

Llegado a Kuala Besut la verdad es que no tenía ni idea de cómo proceder. Sabía que tenía que llegar a Marang, pero el cómo estaba por descubrirse. Un simpático joven me llevó en su moto hasta la estación de buses, algo alejada del puerto, por un par de rupias. Allí, tras preguntar a varias personas, me dijeron que debía esperar a un autobús S.P.Bumi con dirección Kuala Terengganu que llegaría en una hora... Pues a esperar.

Bus S.P.Bumi de Kuala Besut a Terengganu: 10.80 RM 2,25 €

Cambio: RM 4,8 = 1€ (aprox.)

El autobús se detuvo en la estación de buses de Terengganu y, de nuevo, me encontraba más perdido que una perdiz. Debía encontrar un bus que pasara por Marang y nadie parecía saber nada... Cada uno me decía una cosa. Hasta que me encontré con una viajera mexicana que también se dirigía a Kapas y a la que le habían dado instrucciones en un papel: autobús a Dungun, bajarse en Marang.

Acabamos en el autobús correcto y pedimos a los locales que nos avisaran cuando pasáramos por Marang. Así, al cabo de unos 15 minutos, llegamos a nuestro destino. Al fondo, en el embarcadero, una serie de agencias ofrecen el precio de la lancha a Kapas.

Barco de Marang a Kapas (ida/vuelta): 35 RM 7,3 €

Cambio: RM 4,8 = 1€ (aprox.)

- El precio oficial es 40, así que quizás podáis negociar.
- Al parecer hay un barco cada dos horas.

Tras desembarcar en la preciosa playa, ambos nos dirigimos al mismo alojamiento: KBC. KBC, que antes era un sólo negocio, ahora está dividido en dos alojamientos distintos, uno está compuesto por cabañas y el otro cuenta con habitaciones y dormitorios más económicos. Éste último es muy reconocible por su zona chill out en la arena y su extenso restaurante abierto a la playa. Nos acercamos a la barra, descubriendo que muchos de los que trabajaban allí eran hispanohablantes, y nos alegramos al saber que quedaban dos camas en dormitorios.

KBC (dormitorio de 4 camas): 30 RM 6,25 €

Cambio: RM 4,8 = 1€ (aprox.)

- Habitaciones privadas por 60 RM
- La única manera de reservar es presentándose allí

El sitio está muy limpio y cuidado. Las habitaciones son de una madera gruesa y oscura, y las camas son muy cómodas. Resulta un lugar muy agradable y acogedor. Y no, no hay WiFi. Como decía un cartel en el comedor: "Hablad entre vosotros". Si queréis desconectar, aquí se puede desconectar de verdad.

¿Preparados para explorar este paraíso conmigo?

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diciembre 03, 2017

Me despido de Palawan en la White Beach de Port Barton

Como os conté días atrás, ya había recorrido el camino de la costa en busca de ciertas playas, pero la excursión me había gustado tanto que me propuse repetirla antes de abandonar Port Barton. Aprovecho este post para enseñaros lo que se encuentra al final del sendero.

El pueblo despertaba como de costumbre, entre cantos de gallo y el rumor de la jungla que lo rodea. Por lo demás, silencio. Caminé entre las escenas cotidianas que ya me resultaban familiares y llegué a la playa. El mar era un plato, y el arenal se extendía casi desierto, con la frescura de la noche que el sol, tras los altos cocoteros, aún no había podido remediar. Sólo las bangkas agolpadas en la orilla interrumpían este logro natural.


Continué hasta el extremo sur, donde había de atravesar un riachuelo, y seguí el camino con paso seguro, descubriendo nuevos atajos, orgulloso de aquella belleza tropical casi intacta.

Al cabo de un rato llegué a la preciosa Coconut Beach, más resplandeciente, si cabe, que la pasada vez. El día aún no había levantado la más mínima brisa, y el mar, estático como un espejo, dibujaba formas en el agua que parecían lienzos acrílicos.


Sólo un par de niños parecían experimentar este mágico lugar al mismo tiempo que yo.


Me consta que muchos viajeros que van en busca de la "playa blanca" se detienen aquí pensando que es ésta. Les entiendo. ¿Qué puede haber más magnífico que esta imponente hilera de palmeras inclinadas? Pero no, ésta no es la que buscan. Hay que seguir un poco más...

White Beach, la playa estrella de Port Barton
El sendero volvía a cerrarse y atravesaba un tramo de jungla espesa. Siguiente parada: White Beach. Esperaba que el tiempo fuera más favorable que la otra vez, tenía la sensación de que, bajo la meteorología ideal, esta playa podía ser de las que se recuerdan toda la vida. De primeras, alguna que otra nube ocultaba el sol...


Pero no tardó en despejar, y White Beach desplegó sus colores como un pavo real.


Tasa de acceso a White Beach: 25 PHP 0,47 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Una vez apoquinado el fee por acceder a la playa se tiene derecho a disfrutar de ella como se quiera, hamacas incluidas. No me iba a mover de aquí en muchas, muchas horas. Me faltaba un buen libro... Y si entra el hambre, se puede recurrir al restaurante del hotel que gestiona la playa.


Escalé un par de palmeras para sacar esta panorámica. Sí, soy de esos...



Unas decentes cinco horas en esta playa se me hicieron cortas. No me hacía falta moverme, me bastaba con tumbarme en una balanceante hamaca, con los pies hacia el mar, las manos tras la cabeza, y mirar ese color turquesa que transmitía tanta calma. Nirvana desbloqueado.


El regreso al pueblo supuso mi despedida íntima de Palawan. Quizás fui consciente en ese momento, recorriendo aquella costa en soledad, cuando me quedaban pocas horas en ella, de lo maravillosa que es esta isla.
Como percatado de estos pensamientos, al estilo de una banda sonora que culmina una gran experiencia, Port Barton me recibió con música.


Sitios para cenar en Port Barton
Aquella noche volví a mi local gastronómico favorito, el Gacayan, repleto siempre de un ambiente jovial y comida autóctona (y también internacional) y abundante. Solía estar lleno de turistas y filipinos por igual, y me encantaba sentarme cerca de la tele y verla con estos últimos.

Restaurante Gacayan:
- Una infinitamente variada carta en la que se puede encontrar hasta paella. Por poner un ejemplo, un Pancit Bihon me costaba 100 PHP 1,88 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

- Si pides de caldereta, te incluyen el arroz y un refresco, todo por 50 PHP 0,94 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)

Otros de los sitios que probé en noches pasadas, entonces acompañado por Roberto y Nolwen, fueron el Paella Restaurant o el Gorgonzola Pizza, éste con su gran horno y sus pizzas vegetarianas, perfecto para cenar en grupo, y gestionado por una chica de Islas Baleares.

Gorgonzola Pizza: 500 PHP 9,43 €

Cambio: PHP 53 = 1€ (aprox.)
(pizza grande para 3-4 personas)
+ 60 PHP con ingredientes personalizados.

Ahora que tengo el estómago lleno... Buenas noches, Port Barton, y hasta la próxima.